Qué medicamentos no debes mezclar nunca con café

La cafeína es un compuesto natural presente en más de 60 plantas, incluyendo granos de café, hojas de té, nueces de cola y vainas de cacao.

Además, tiene el poder de estimular el sistema nervioso central, lo que puede mejorar el estado de ánimo, aumentar la disposición física y mental y combatir la depresión.

La cantidad de cafeína varía en las bebidas, alcanzando su punto máximo en la sangre aproximadamente una hora después de su consumo.

No se acumula en el cuerpo, ni se almacena, ya que se elimina a través de la orina muchas horas después de haber sido ingerida.

A pesar de las bondades de su consumo, la cafeína puede interactuar con medicamentos y suplementos de hierbas, lo que puede aumentar el riesgo de efectos secundarios.

Por ejemplo, mezclarla con efedrina, común en descongestionantes, puede aumentar el riesgo de problemas cardíacos y convulsiones.

Además, la teofilina, utilizada para abrir las vías respiratorias, potencia los efectos adversos.

Incluso el suplemento herbal echinacea puede aumentar la concentración de cafeína en la sangre.
Población que debe evitar el consumo:

1. Las mujeres embarazadas deben evitar la cafeína ya que puede pasar a través de la placenta al bebé.
2. Al igual que las embarazadas las mujeres lactantes, deberían no consumir cafeína porque pequeñas cantidades pueden llegar al bebé a través de la leche materna.
3. Personas con migrañas u otros dolores de cabeza crónicos.
4. Personas que padecen ansiedad.
5. Aquellos que toman medicamentos o suplementos que pueden interactuar con la cafeína, como estimulantes y antibióticos para el asma y el corazón.
6. Niños y adolescentes, ya que su sensibilidad a la cafeína puede ser mayor que la de los adultos.