POLÍTICA SOCIAL BENEFICIA A 500 MIL FAMILIAS POTOSINAS
La administración estatal reporta una inversión superior a 17 mil millones de pesos durante los primeros cinco años, con apoyos alimentarios y económicos dirigidos a sectores en condiciones de rezago.

Alrededor de 500 mil familias potosinas son actualmente beneficiarias de alguno de los programas sociales impulsados por el Gobierno del Estado, de acuerdo con cifras de la administración estatal, que señala que estos esquemas están dirigidos principalmente a sectores con mayores condiciones de rezago.
El secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, informó que durante los primeros cinco años de la actual administración se han destinado más de 17 mil millones de pesos a programas y acciones sociales, recursos que, sostuvo, buscan fortalecer la economía de los hogares y mejorar sus condiciones de vida.
Entre los principales apoyos se encuentra el programa Seguridad Alimentaria, mediante el cual se distribuyen productos básicos a las familias beneficiarias. También se mantiene un esquema de tortilla subsidiada en municipios de las regiones Altiplano, Centro y Huasteca, además de programas dirigidos a madres solteras, personas adultas mayores y familias en situación de vulnerabilidad.
Torres Sánchez señaló que la actual administración también promovió una iniciativa para establecer constitucionalmente la continuidad de los programas sociales, con el objetivo de que estos apoyos no dependan exclusivamente de las decisiones de futuros gobiernos.
El funcionario contrastó esta estrategia con administraciones anteriores, al señalar que durante ese periodo no existía una política social con el alcance que actualmente reporta el Gobierno del Estado. El argumento oficial es que los programas representan un cambio en la forma de atender a los sectores con mayores necesidades.
Más allá del monto destinado y del número de beneficiarios, el desafío será medir si estos apoyos consiguen reducir de manera sostenida las condiciones de pobreza y rezago. La cobertura puede mostrar alcance, pero el impacto real dependerá de que las familias logren mejorar sus condiciones económicas y no permanezcan dependiendo indefinidamente de los programas sociales.


