CIERRAN EL CENTRO KENNEDY TRAS DISPUTA JUDICIAL POR EL NOMBRE DE TRUMP
La junta directiva aprobó el cierre inmediato del edificio principal para realizar renovaciones, mientras un juez federal volvió a impedir que Donald Trump sea incorporado al nombre o la fachada del recinto.

La junta directiva del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas aprobó el cierre del edificio principal de la institución en Washington para realizar trabajos de renovación, en medio de una disputa judicial por los intentos de incorporar el nombre del presidente Donald Trump al recinto. La decisión fue adoptada este martes.
La dirección sostiene que existen problemas estructurales que representan un riesgo para trabajadores y visitantes. Entre los incidentes recientes se encuentra la caída de una sección del techo del Gran Foyer durante una tormenta, además de daños por corrosión en componentes estructurales y deterioro relacionado con filtraciones de agua.
El cierre ocurre también mientras el Centro enfrenta una situación financiera complicada. Documentos internos citados por medios estadounidenses señalan que la institución podría enfrentar dificultades para cubrir su nómina y contratos de mantenimiento, además de advertencias sobre un posible colapso financiero si no obtiene nuevos recursos.
La decisión se produjo horas después de que el juez federal Christopher Cooper bloqueara nuevamente los planes para colocar el nombre de Trump en el edificio o renombrar espacios de la institución. El magistrado sostuvo que la junta directiva no puede realizar esos cambios sin autorización del Congreso.
Trump asumió la presidencia de la junta después de regresar a la Casa Blanca y posteriormente impulsó cambios en la dirección y programación del Centro Kennedy. La junta había aprobado en agosto una propuesta para cerrar el recinto durante dos años y colocar una inscripción que reconociera la participación del mandatario en la renovación, medida que quedó nuevamente bajo disputa judicial.
El conflicto combina ahora tres frentes: la necesidad de realizar obras en un edificio que la dirección considera deteriorado, la crisis financiera de la institución y el litigio sobre el nombre de Trump. Mientras avanza el proceso judicial, el cierre afecta al edificio principal, aunque otras instalaciones y actividades podrán continuar en distintos espacios.


