TRUMP AFIRMA QUE EU DESMINÓ EL ESTRECHO DE ORMUZ Y AMENAZA A IRÁN
El presidente estadounidense aseguró que todas las minas fueron retiradas o detonadas en aguas internacionales y advirtió que cualquier embarcación que coloque nuevos explosivos será destruida.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las fuerzas militares de su país concluyeron el desminado del estrecho de Ormuz y advirtió a Irán que cualquier intento por colocar nuevos explosivos en esta estratégica vía marítima será respondido con la destrucción inmediata de las embarcaciones involucradas.
A través de su red Truth Social, Trump afirmó que la Armada estadounidense le informó que todas las minas habían sido retiradas o detonadas en aguas internacionales del estrecho. También aseguró que Irán fue notificado de que cualquier barco que intente colocar nuevas minas será destruido “de inmediato y de manera sistemática”.
El mandatario agregó que la Fuerza Espacial de Estados Unidos mantiene vigilancia sobre el estrecho de Ormuz, así como sobre la llamada Montaña Pico y otros tres sitios nucleares que, según afirmó, ya fueron destruidos. Trump reiteró además que existe una política de “tolerancia cero” frente a la colocación de minas en la zona.
Las declaraciones se producen mientras Washington incrementa la presión sobre Teherán para que acepte un acuerdo que permita poner fin a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel hace casi seis meses. El conflicto ha tenido consecuencias directas sobre el tránsito marítimo y el mercado internacional de hidrocarburos debido a la importancia estratégica del estrecho.
Un día antes, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció la operación “Paria económico”, con nuevas sanciones dirigidas contra personas, empresas y entidades que mantengan actividades comerciales con Irán. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, también advirtió que el Pentágono no descarta recurrir a “ataques cinéticos” contra objetivos iraníes.
La tensión se mantiene además por el bloqueo naval estadounidense a puertos y costas iraníes y por las restricciones al tránsito en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo. Cualquier nuevo intento de minado podría elevar todavía más el riesgo de una escalada militar y generar nuevas presiones sobre el suministro energético internacional.


