IA clandestina: 90% de empleados corporativos la usan provocando filtración de datos y errores

La adopción informal de inteligencia artificial puede elevar la productividad hasta 20%, pero también expone información confidencial, datos personales y propiedad intelectual
Ciudad de México.- La inteligencia artificial ya forma parte de la operación diaria de las empresas, aunque muchas organizaciones todavía no han definido reglas para utilizarla. Enrique Camacho, director general de eSource Capital, estima que hasta 90% de los colaboradores corporativos recurre por cuenta propia a herramientas como ChatGPT, Gemini o Claude para redactar documentos, resumir información, analizar datos y resolver tareas cotidianas.
Esta adopción no autorizada, conocida como IA clandestina o shadow AI, puede mejorar la productividad, pero también crea riesgos de ciberseguridad, privacidad y pérdida de propiedad intelectual cuando los empleados ingresan información sensible en plataformas que no han sido evaluadas por la empresa.
“La mayoría de las empresas sigue preguntándose cómo implementar inteligencia artificial, cuando la realidad es que ya entró por el lado de sus colaboradores. Es una revolución tecnológica que comenzó con el empleado y no con el área de sistemas”, afirmó Camacho.
¿Qué es la IA clandestina y por qué importa?
La IA clandestina es el uso de aplicaciones de inteligencia artificial sin autorización, supervisión o controles del área responsable. Incluye desde emplear un chatbot personal para preparar una presentación hasta cargar bases de datos, contratos, códigos, expedientes o información de clientes en servicios externos.
Para las empresas de México y América Latina, el fenómeno plantea una paradoja: los colaboradores obtienen beneficios inmediatos, mientras la organización puede perder visibilidad sobre qué herramientas se usan, qué datos se comparten y dónde queda almacenada la información.
Productividad acelerada, gobernanza rezagada
Camacho estima que el uso cotidiano de asistentes de IA ya produce incrementos de productividad de hasta 20% en numerosas organizaciones. Se trata de una estimación basada en su experiencia acompañando procesos de transformación digital; no sustituye una medición específica por empresa.
La adopción institucional, sin embargo, avanza a otro ritmo. Los Censos Económicos 2024 del INEGI muestran que 2.2% de las unidades económicas reportó utilizar inteligencia artificial. El contraste sugiere que los registros empresariales no necesariamente capturan todo el uso individual que ocurre dentro de las oficinas.
El costo de operar sin controles
El Cost of a Data Breach Report 2025 de IBM dimensiona el riesgo: una de cada cinco organizaciones estudiadas reportó una brecha relacionada con shadow AI. Además, las organizaciones con una alta presencia de IA no autorizada registraron costos de brecha, en promedio, USD 670 mil superiores a aquellas con poca o ninguna presencia de este fenómeno.
“El objetivo no debe ser frenar el uso de inteligencia artificial, sino establecer qué herramientas están autorizadas, qué información puede compartirse, cómo se protege el conocimiento del negocio y quién responde por las decisiones automatizadas”, explicó el directivo.
Cinco decisiones para los directores generales
Identificar cómo y para qué utilizan IA los distintos equipos.
Definir herramientas autorizadas y categorías de información restringida.
Establecer un modelo de gobernanza con responsabilidades claras.
Capacitar al personal en privacidad, ciberseguridad y verificación de resultados.
Medir productividad, calidad, ahorro de tiempo y riesgos antes de escalar soluciones.
Para Camacho, las empresas que obtendrán mayores beneficios no serán necesariamente las que acumulen más herramientas, sino las que integren la inteligencia artificial a sus procesos, cultura y objetivos de negocio.
“La IA no debería permanecer como un proyecto aislado del área tecnológica. Está camino a convertirse en una capacidad transversal, como internet. La pregunta ya no es si las empresas la adoptarán, sino si sus directores generales están preparados para liderar esa adopción con productividad, seguridad y responsabilidad”, concluyó.
Impacto Cognitivo
Pérdida de curiosidad intelectual.
Menor actividad cerebral.
Falta de discernimiento propio.
Desgaste de la memoria a largo plazo.
Principales Riesgos de la IA
- Desplazamiento laboral: La automatización de tareas repetitivas elimina puestos de trabajo tradicionales en varios sectores económicos.
- Sesgos algorítmicos: Los sistemas aprenden de datos con prejuicios humanos y repiten o amplían la discriminación.
- Privacidad de datos: Se recopila información personal de forma masiva sin un control claro ni consentimiento seguro
.
- Amenazas de ciberseguridad: Los programas maliciosos usan la IA para hackear sistemas o crear ataques más complejos.
- Contenido falso (deepfakes): Audios, fotos y videos falsos imitan a personas reales para engañar o estafar.
- Falta de transparencia: Los modelos actúan como una “caja negra” donde ni los creadores entienden cómo toman ciertas decisiones.
- Pérdida de control autónomo: Sistemas críticos o armas automatizadas operan sin una supervisión humana adecuada.
- Impacto ambiental: El funcionamiento de los grandes centros de datos consume enormes cantidades de energía y agua.
- Dependencia excesiva: El uso constante reduce el pensamiento crítico y la creatividad de las personas.
- Riesgos existenciales: Expertos debaten sobre el peligro a largo plazo de una superinteligencia fuera de control.
Fuente: Co+Co y Real Academia de Medicina en España


