Las Cosas de la Ciudad; UASLP inicia clases en medio de dudas y ciberataques
Por: El Diablo Cojuelo

UASLP – La Universidad Autónoma de San Luis Potosí inicia este lunes 17 de agosto el ciclo 2026-2027, pero once días después del ciberataque todavía no aclara si fueron comprometidos datos personales de estudiantes. Las clases sí tienen fecha de arranque, pero las respuestas sobre la seguridad de la información siguen en “proceso”. Mientras tanto, alumnos enfrentan fallas en plataformas, inscripciones y horarios.
FALLAS – El incidente comenzó el 6 de agosto y afectó parte de la infraestructura tecnológica universitaria, incluida la Caja Virtual. Aunque la UASLP presentó una denuncia ante la FGR, continúa sin precisar públicamente el origen del ataque, los sistemas comprometidos o si existió extracción de información. Al menos una facultad pospuso una semana el inicio de actividades debido a problemas que todavía persisten.
OTRO HACKEO – El problema adquiere mayor dimensión porque también se reportó una presunta filtración de más de 27 mil documentos del Poder Judicial estatal en Telegram, sin posicionamiento público hasta ahora. Dos instituciones importantes enfrentan cuestionamientos sobre ciberseguridad y transparencia, mientras estudiantes y ciudadanos esperan información concreta. Porque proteger datos personales no debería funcionar como una materia optativa: también requiere respuestas oportunas y rendición de cuentas.
AGRESIÓN – Un taxista identificado con el número 0502 habría protagonizado un altercado con un elemento de Policía Vial en inmediaciones de la FENAPO, luego de presuntamente ser detenido por incumplir normas de tránsito. Según el reporte, el conductor habría reaccionado violentamente y golpeado al agente. Algunos parecen creer que una infracción vial también incluye licencia para repartir golpes. El caso deberá investigarse y determinar responsabilidades.
ALERTA – Una usuaria denunció una experiencia preocupante al solicitar transporte por aplicación durante la madrugada, luego de que un conductor presuntamente le ofreciera un viaje más barato y, antes de abordar, realizara un comentario de carácter sexual. La pasajera decidió no subir y alertó sobre el riesgo. Varios confunden servicio de transporte con oportunidad para incomodar. El caso evidencia la importancia de verificar identidad, vehículo y reportar conductas inapropiadas.
ESTACIONAMIENTO – Durante la FENAPO, una ciudadana denunció que en avenida de Las Torres, esquina con avenida Juárez, varias jóvenes le cobraron por ocupar un espacio en la vía pública, argumentando contar con permisos de la colonia y Tránsito. Al solicitar evidencia, mostró documentos deteriorados sin permitir su revisión. Qué curioso: hasta el estacionamiento público parece tener “dueños”. El caso plantea dudas sobre la legalidad del cobro y el destino del dinero.
TRÁFICO – El traslado rumbo a la Zona Universitaria se convirtió en un auténtico caos vial, con largas filas y circulación a vuelta de rueda que complicaron el desplazamiento de automovilistas durante buena parte del trayecto. Llegar a clases o al trabajo parece requerir ahora paciencia de sobra y tiempo extra. La saturación evidencia la necesidad de mejorar la coordinación vial, especialmente en horarios de alta demanda, donde cualquier incidente termina multiplicando el congestionamiento.
TAXISTAS – Usuarios vuelven a señalar cobros superiores a la tarifa marcada en el taxímetro y conductores que presuntamente se resisten a entregar el cambio completo. El taxímetro sí sirve cuando marca el cobro, pero parece volverse decoración cuando toca respetarlo. Estas prácticas generan molestia y afectan la confianza en el servicio. Las autoridades correspondientes deberían supervisar tarifas, exigir el cumplimiento del cobro establecido y atender las denuncias ciudadanas.
ASALTO – Una taquería sobre avenida Industrias fue escenario de un presunto asalto cometido por dos sujetos armados, quienes habrían amenazado a clientes y empleados para apoderarse de sus pertenencias. Estos momentos muestran momentos de tensión y miedo, incluso con menores presentes. Estos hechos, causan que se vuelva a cuestionar a la vigilancia y seguridad en establecimientos de la capital.
TRAGEDIA – Un repartidor de comida por aplicación murió tras sufrir un accidente en Salvador Nava Martínez y avenida Juárez; presuntamente perdió el control de su motocicleta al encontrarse con un bache, cayó al pavimento y posteriormente fue arrollado. Fue trasladado al Hospital Central, donde falleció. Salir a trabajar puede convertirse en una sentencia cuando una vialidad presenta riesgos que siguen esperando mantenimiento. El caso vuelve a exigir calles seguras y responsables.
BORRACHAZO – Un conductor presuntamente bajo los efectos del alcohol chocó una camioneta dedicada a la venta de hamburguesas en Morales-Saucito, esquina con Hernán Cortés. Según testigos, el responsable habría intentado evadir los daños y adoptar una actitud agresiva, hasta que algunos jóvenes que presenciaron el percance intervinieron para exigirle hacerse cargo. Cuando el reglamento no alcanza, algunos ciudadanos terminan aplicando su propia “justicia vial”.


