MÉXICO REGISTRA SU CIFRA DIARIA MÁS BAJA DE HOMICIDIOS EN EL GOBIERNO DE SHEINBAUM
El 13 de agosto se contabilizaron preliminarmente 20 homicidios dolosos en el país; Sinaloa concentró siete casos, mientras 21 entidades no reportaron asesinatos.

México registró el 13 de agosto de 2026 un total preliminar de 20 homicidios dolosos, la cifra diaria más baja desde el inicio del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, de acuerdo con el registro federal de seguridad.
Los asesinatos se concentraron en apenas 11 entidades, con Sinaloa a la cabeza con siete víctimas, en medio de la disputa que mantienen grupos identificados con Los Mayos y Los Chapitos.
Le siguieron Chihuahua, Estado de México y Michoacán, con dos homicidios cada uno, mientras Baja California, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Puebla y Tabasco reportaron una víctima por entidad.
En contraste, 21 de los 32 estados no registraron homicidios dolosos durante esa jornada. Entre ellos se encuentran Ciudad de México, Coahuila, Colima, Jalisco, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.
La cifra ocurre después de que el Gobierno federal reportara una reducción de 51 por ciento en el promedio diario de homicidios dolosos desde el inicio de la actual administración. El indicador pasó de 86.9 asesinatos diarios en septiembre de 2024 a 42.5 durante julio de 2026.
El promedio registrado en julio representa, según el Gobierno federal, 44 homicidios diarios menos que al comienzo de la administración y el nivel mensual más bajo de los últimos 22 meses.
Entre enero y julio de 2026, el promedio nacional se ubicó en 48.6 homicidios diarios, el nivel más bajo para un periodo enero-julio desde 2016.
Sin embargo, la violencia continúa concentrándose en determinadas entidades. Guanajuato, Baja California, Chihuahua, Sinaloa, Estado de México, Guerrero y Morelos acumularon el 49 por ciento de los homicidios registrados entre enero y julio.
Así, mientras el dato diario del 13 de agosto marca un mínimo histórico para la actual administración, la distribución territorial de los asesinatos mantiene focos de violencia particularmente intensos en estados como Sinaloa, donde persiste la confrontación entre grupos delictivos.


