COSAS DE LA CIUDAD: TIERRA DE NADIE, EL CENTRO HISTÓRICO A EXPENSAS DEL HAMPA

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Por: El Diablo Cojuelo

TEMOR – El Centro Histórico enfrenta nuevas críticas por robos, asaltos y actos vandálicos que mantienen en alerta a comerciantes, vecinos y visitantes. Los señalamientos ciudadanos apuntan a una presencia municipal insuficiente en puntos considerados vulnerables, particularmente durante horarios de mayor afluencia.  Mientras Enrique Galindo presume una ciudad segura y amable, quienes trabajan o transitan por el primer cuadro parecen necesitar algo más que discursos para sentirse realmente protegidos.

SEGURIDAD – La percepción de abandono alimenta los cuestionamientos hacia el gobierno de Galindo y su estrategia preventiva, especialmente ante la falta de resultados visibles para comerciantes y familias. El problema no se resuelve con fotografías, promoción institucional ni declaraciones optimistas; requiere recorridos, vigilancia y respuesta inmediata. El corazón comercial de la capital necesita policías en las calles, no únicamente anuncios de seguridad que contrasten con lo que ocurre diariamente.

AGUACEROS – Nuevamente se pronostican lluvias para San Luis Potosí, acompañadas de altas temperaturas, mientras la capital arrastra el recuerdo reciente de inundaciones y afectaciones viales. El cielo vuelve a advertir y la ciudad parece seguir esperando. La respuesta del Ayuntamiento capitalino luce insuficiente ante un escenario que exige prevención, desazolve, limpieza de drenajes y atención a puntos críticos. Si no hay soluciones antes del aguacero, después sobrarán los pretextos.

ESCACES – En Nicolás Zapata una de las vías importantes del municipio, vecinos acumulan días sin el vital líquido, mientras Interapas sigue sin ofrecer una solución concreta ni una fecha clara para restablecer el servicio. Para cobrar el recibo no existen retrasos, pero cuando se trata de garantizar el suministro, la respuesta parece evaporarse. El desabasto afecta higiene, alimentación y actividades cotidianas, evidenciando nuevamente las deficiencias en la atención del organismo operador.

CHARLANDO – La inconformidad vuelve al primer cuadro de la ciudad, donde habitantes y comerciantes cuestionan la actuación de elementos municipales que, según señalamientos, se concentran en determinados puntos mientras peatones enfrentan cruces peligrosos sin apoyo. Sobran uniformados reunidos, pero escasea la presencia donde realmente hace falta. Adultos mayores deben sortear vehículos por cuenta propia, evidenciando que vigilancia no siempre significa prevención, especialmente cuando seguridad y movilidad deberían caminar juntas.

JUSTICIA – En Quintas de la Hacienda, un chofer de la Ruta 27 intervino al presenciar el presunto asalto violento contra una mujer y logró someter al señalado, asegurando además las pertenencias de la víctima. Mientras algunos ciudadanos esperan una respuesta inmediata ante la delincuencia, este conductor decidió actuar. El episodio evidencia la preocupación social por la inseguridad, aunque lo ideal es que la intervención corresponda a las autoridades y no recaiga en civiles.

CAJERO – Todavía hay demasiado vivo buscando convertir una visita al cajero en negocio ajeno, especialmente aprovechando distracciones o la confianza de usuarios. Uno va a retirar su propio dinero y termina necesitando más precauciones que para cruzar una zona de riesgo. La recomendación es sencilla; no aceptar ayuda de desconocidos, proteger NIP y tarjetas, permanecer atento al entorno y reportar inmediatamente cualquier conducta sospechosa al personal bancario.

IMPACTOS – Un percance más se registra sobre la carretera a Río Verde, justo antes de tomar el puente que muchos automovilistas ya conocen, con bastante sarcasmo, como la “pista de Hot Wheels”. Una vialidad debería servir para trasladarse, no para poner a prueba suspensiones, reflejos y nervios. Entre velocidad, condiciones de la vía y maniobras riesgosas, el punto vuelve a evidenciar la necesidad de señalización, mantenimiento y mayor precaución al conducir.

BANQUETAS – Las banquetas de la capital del Sí, siguen convertidas en estacionamientos improvisados, obligando a peatones a bajar al arroyo vehicular para poder avanzar. En avenida Insurgentes, rumbo a Maravillas, el problema vuelve a quedar expuesto, aunque no es exclusivo de esa zona. A muchos conductores les vale un bledo y encuentran cómodo ocupar el espacio peatonal mientras las autoridades parecen no encontrar la manera de sancionarlos. Sin educación vial ni aplicación de la ley, el desorden termina normalizándose.

ESTAFA – Un hombre de aproximadamente 53 años, bien vestido y con el cuento de haberse quedado sin gasolina, estaría solicitando dinero a personas bajo la promesa de devolverlo de inmediato. Gente creyendo le da el dinero y posteriormente se le vuelve a ver encontrarlo repitiendo la misma historia afuera distintos hospitales. Parece que la gasolina nunca alcanza, pero la estrategia sí. El llamado es a no confiar ciegamente y mantenerse alerta.

FUGA – Hay conductores que convierten el alcohol en copiloto, pierden el control, provocan accidentes y después emprenden la huida como si las calles fueran escenario privado y nadie estuviera mirando.  Para beber sí encuentran tiempo, pero para asumir las consecuencias desaparecen. Estos hechos evidencian una mezcla peligrosa de irresponsabilidad, exceso de confianza y falta de respeto por los demás. Conducir bajo los efectos del alcohol puede provocar lesiones graves y consecuencias legales.

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