Las Cosas de la Ciudad; Lo desastroso de las lluvias en San Luis Potosí
Por: El Diablo Cojuelo

INFRAESTRUCTURA – Cada lluvia intensa vuelve a exhibir las mismas carencias; drenajes saturados, alcantarillas sin mantenimiento y baches que terminan convertidos en auténticas albercas. Qué curioso; los problemas parecen tener memoria permanente, mientras las soluciones siguen extraviadas entre promesas y anuncios. Para miles de ciudadanos, la temporada de lluvias ya no representa una sorpresa climática, sino el recordatorio anual de obras pendientes y mantenimiento insuficiente.
GESTIÓN – Mientras la ciudadanía exige resultados, las críticas hacia la administración del alcalde Enrique Galindo apuntan a que la atención pública parece concentrarse más en la proyección política que en resolver los problemas cotidianos de movilidad e infraestructura. Al mismo tiempo, Interapas continúa bajo cuestionamientos por la falta de respuesta en drenajes, fugas y alcantarillas. La percepción ciudadana es clara; menos discursos y más acciones que resistan la siguiente tormenta.
CLIMA – Tras la tromba del domingo, San Luis Potosí permanece en alerta por el pronóstico de lluvias fuertes para este lunes. Basta una tormenta intensa para recordar que el agua sigue encontrando los mismos puntos vulnerables de siempre. Más allá del fenómeno natural, cada episodio pone a prueba la capacidad de drenajes, vialidades y protocolos de respuesta. La prevención y el mantenimiento oportuno continúan siendo tan importantes como el pronóstico meteorológico.
VARADOS– Cada temporada de lluvias se repite la misma escena; conductores que, pese a las advertencias y al nivel visible del agua, deciden atravesar calles inundadas confiando en que “su vehículo sí pasa”. La prudencia parece desaparecer justo cuando más se necesita. Minutos después llegan los motores apagados, los autos varados y las llamadas de auxilio que pudieron evitarse con una simple decisión de no arriesgarse.
RESPONSABILIDAD – Las inundaciones representan un riesgo real, pero muchas emergencias también nacen de la imprudencia. Ingresar deliberadamente a zonas anegadas no solo pone en peligro a quienes conducen, también expone a pasajeros y obliga a movilizar cuerpos de rescate que podrían estar atendiendo situaciones más graves. La prevención comienza por entender que ninguna prisa vale más que la seguridad y que, ante una calle convertida en río, dar la vuelta sigue siendo la mejor ruta.
CFE – Horas sin energía eléctrica y un poste con riesgo de caer mantuvieron en incertidumbre a vecinos de las colonias Polvorín y San Antonio. Al reportar la emergencia, la respuesta más rápida parece ser la frase “ya está reportado”, mientras el peligro continúa exactamente donde empezó. Cuando una infraestructura eléctrica representa un riesgo, el tiempo de espera no debería medirse en horas, sino en la urgencia de prevenir un accidente.
INFRAESTRUCTURA – El puente Othón volvió a hacer lo que mejor sabe; convertirse en una enorme alberca apenas cae una lluvia intensa. El agua siempre llega puntual, pero las obras para corregir el problema parecen tener un calendario distinto. Cada tormenta confirma que el verdadero pronóstico no es meteorológico, sino la certeza de que ese paso terminará nuevamente bajo el agua, afectando la movilidad y poniendo en riesgo a quienes circulan.
MUÑOZ – En avenida Muñoz las señales horizontales no están de adorno, aunque algunos conductores parecen tomarlas como simple decoración del pavimento. La línea amarilla continua indica que no se debe invadir el carril contrario para realizar vueltas improvisadas, pues ese “atajo” puede convertirse en un choque anunciado. Muchos ignoran las reglas hasta que llega el golpe, el peritaje y la pregunta inevitable; ¿quién tuvo la culpa? La respuesta suele estar pintada en el suelo.
PINCHAZOS – Tornillos sueltos en el camino a Santa Rita mantienen en alerta a conductores ante el riesgo de ponchaduras y daños en los vehículos. Mientras muchos buscan evitar baches y obstáculos, ahora también hay que manejar esquivando “trampas metálicas” en el camino. Más allá de una molestia, estos objetos representan un peligro para la seguridad vial. La prevención requiere atención de autoridades y mantenimiento constante de las calles.
ÁRBOLES – La lluvia de este domingo volvió a dejar su firma en distintos puntos de la ciudad; árboles caídos en Praderas del Maurel y comercios afectados sobre avenida de los Pinos por las fuertes rachas de viento. Qué curioso: cada tormenta parece traer el mismo examen para la infraestructura urbana, donde calles, árboles y servicios quedan a prueba. Más allá del fenómeno natural, la prevención, mantenimiento y respuesta oportuna siguen siendo fundamentales para reducir daños.
PREVENCIÓN – Ante llamadas o mensajes con amenazas, engaños o supuestas emergencias para exigir dinero, la recomendación es clara; mantener la calma y no caer en la presión del momento. Los delincuentes siguen usando la misma fórmula del miedo, apostando a que la desesperación haga el trabajo por ellos. Evitar compartir datos, confirmar la información con familiares y no realizar depósitos son acciones básicas para cerrarles la puerta a estos fraudes.


