ARANCEL DE TRUMP A BRASIL DESATA PUGNA ENTRE LULA Y LOS BOLSONARO ANTES DE LAS ELECCIONES
El nuevo gravamen del 25 por ciento a productos brasileños abrió un choque político entre el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y la familia del expresidente Jair Bolsonaro, mientras Brasil prepara posibles represalias comerciales.

El anuncio de un arancel adicional del 25 por ciento impuesto por el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a parte de las importaciones provenientes de Brasil provocó una nueva crisis diplomática entre ambos países y encendió la disputa política entre el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
La medida, que entrará en vigor el próximo miércoles, afectará aproximadamente a una tercera parte de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos y se convirtió en un nuevo punto de confrontación a pocos meses de las elecciones presidenciales de octubre en Brasil.
Flávio Bolsonaro, señalado por su padre como uno de los principales herederos políticos del movimiento ultraderechista, responsabilizó al gobierno de Lula por el nuevo gravamen y respaldó la postura del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien acusó al presidente brasileño de no haber negociado “de buena fe”.
En respuesta, el gobierno brasileño rechazó las acusaciones y calificó las declaraciones estadounidenses como ofensivas. El canciller Mauro Vieira aseguró que Washington pretendía imponer condiciones que representaban una “capitulación” comercial para Brasil.
“Lo que incomoda al gobierno de Estados Unidos es que Brasil no se haya doblegado ante pretensiones desmedidas y exigencias irrazonables”, afirmó Vieira, al señalar que las negociaciones incluían solicitudes para una apertura total de sectores estratégicos de la economía brasileña sin beneficios equivalentes para los productos nacionales.
El ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Márcio Elias Rosa, explicó que entre las exigencias estadounidenses estaban la apertura del sector químico, la eliminación de aranceles para productos industriales de Estados Unidos y restricciones a inversiones consideradas no orientadas por el mercado en minerales críticos.
De acuerdo con Washington, el nuevo arancel deriva de una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que identificó prácticas brasileñas que, según sus conclusiones, afectan a empresas estadounidenses, entre ellas el sistema de pagos digitales PIX, la protección de propiedad intelectual y políticas ambientales.
Aunque Trump excluyó del gravamen a cerca de 2 mil 100 productos brasileños, incluidos carne, café, petróleo y tierras raras, el presidente Lula anunció que Brasil responderá mediante los mecanismos establecidos en la llamada Ley de Reciprocidad.
El vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, confirmó que el gobierno activará los procedimientos legales correspondientes, aunque reiteró que Brasil mantiene abierta la vía del diálogo.
La disputa comercial revive tensiones entre Washington y Brasil que alcanzaron su punto más crítico en 2025, cuando Trump anunció aranceles del 50 por ciento contra productos brasileños, en un contexto marcado por el proceso judicial contra Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años y tres meses de prisión por su participación en una trama para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022.
El gobierno de Lula también acusó a la familia Bolsonaro de haber contribuido a generar la presión estadounidense y los calificó como “falsos patriotas”. Según Brasilia, sectores vinculados al expresidente habrían buscado apoyo internacional para interferir en los procesos judiciales contra Bolsonaro.
En medio de la disputa, Flávio Bolsonaro pidió a Trump retrasar la aplicación de los aranceles hasta después de las elecciones brasileñas, al considerar que la medida podría fortalecer políticamente a Lula.
El nuevo conflicto comercial coloca nuevamente a Brasil en el centro de la estrategia proteccionista de Estados Unidos y añade un nuevo elemento de tensión a la contienda política brasileña rumbo a los comicios de octubre.


