Las Cosas de la Ciudad; Centro Histórico saturado con los ambulantes

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Por: El Diablo Cojuelo

CENTRO– El Centro Histórico luce cada vez más saturado por el crecimiento del ambulantaje, situación que ha generado opiniones encontradas entre ciudadanos y comerciantes establecidos. Mientras algunos ven en esta actividad una forma de subsistencia, otros señalan que la imagen urbana se ve afectada por la ocupación de calles, banquetas y espacios públicos. Peatones también reportan dificultades para transitar con libertad en ciertas zonas. El debate continúa entre la necesidad económica de los vendedores y el ordenamiento del espacio público, mientras la percepción general es que el área pierde parte de su atractivo y movilidad.

DESORDEN– La falta de regulación efectiva ha permitido que el comercio informal crezca sin límites, desplazando la movilidad peatonal y afectando directamente a los negocios establecidos que sí cumplen con normas y pagos. Mientras tanto, la autoridad parece limitarse a observaciones superficiales sin una estrategia real de ordenamiento. El resultado es una ciudad partida entre el discurso del “rescate del centro” y una realidad donde el desorden gana terreno día tras día, ante la mirada de todos y sin consecuencias visibles.

ABANDONO– Lo más preocupante es la sensación de abandono institucional que perciben los ciudadanos, quienes ven cómo el espacio público se va perdiendo sin una intervención clara ni firme. El Centro Histórico, que debería ser un punto de orgullo y desarrollo económico, se está convirtiendo en un reflejo de la falta de planeación y control urbano. Al final, la pregunta que queda es hasta cuándo se permitirá que el deterioro avance, mientras la imagen de la ciudad se desgasta sin freno y sin soluciones de fondo.

LENTITUD– Tras el choque ocurrido en avenida Carranza, colectivos ciclistas denunciaron la lentitud de reacción por parte de elementos de la Policía Municipal del “Sí”, señalando que la atención tardía volvió a evidenciar fallas en la capacidad de respuesta ante emergencias viales. Mientras la víctima recibía apoyo de ciudadanos y compañeros ciclistas, la molestia creció por la ausencia inmediata de autoridad en una de las zonas más transitadas de la ciudad. La situación reavivó críticas sobre seguridad vial, protocolos deficientes y la falta de atención efectiva para quienes utilizan la bicicleta como medio de transporte.

SEGURIDAD– La prevención se ha vuelto clave ante el incremento de robos de vehículos y motocicletas, por lo que especialistas recomiendan reforzar las medidas de protección. Entre las opciones más efectivas se encuentran los sistemas de rastreo GPS y los cortacorrientes, herramientas que pueden dificultar o incluso impedir el robo. Estos dispositivos permiten localizar la unidad en caso de sustracción y, en algunos casos, bloquear su funcionamiento a distancia. Aunque no eliminan por completo el riesgo, sí representan una barrera adicional frente a la delincuencia, cada vez más activa en zonas urbanas.

MAÑOSOS– Con total descaro y aparente tranquilidad, un presunto ladrón fue captado robando objetos del interior de un vehículo en el fraccionamiento San Nicolás del Aguaje 2000, hecho que volvió a desatar críticas contra la inseguridad que persiste en la ciudad. Vecinos cuestionaron cómo delincuentes actúan sin miedo, incluso frente a cámaras de vigilancia, reflejando la poca percepción de riesgo que existe para quienes cometen estos delitos. La indignación crece entre habitantes que aseguran sentirse abandonados, mientras los robos continúan ocurriendo prácticamente a plena vista y sin consecuencias inmediatas.

GRASA– El abandono de garrafas con aceite usado junto a las vías de Laredo, en la zona de Las Terceras, refleja el nivel de irresponsabilidad y abandono que sigue creciendo en distintos puntos de la ciudad. Mientras algunos convierten espacios públicos en tiraderos clandestinos sin la menor conciencia ambiental, las autoridades parecen reaccionar únicamente cuando las denuncias se viralizan. Vecinos advirtieron que subirán videos si nadie atiende el problema, cansados de ver cómo la basura y los desechos peligrosos se acumulan sin consecuencias. La ciudad no solo enfrenta inseguridad y caos urbano, también una preocupante normalización de la contaminación.

RUTAS– El transporte público en la capital potosina continúa acumulando quejas por malos tratos y arbitrariedades contra los usuarios. El caso denunciado en la Ruta 6 exhibe no solo la falta de sensibilidad de algunos operadores, sino también la ausencia de supervisión efectiva por parte de las autoridades responsables. Resulta preocupante que pasajeros puedan ser bajados de las unidades bajo criterios personales y con actitudes prepotentes. Mientras miles de ciudadanos dependen diariamente del transporte urbano para trabajar o estudiar, persisten prácticas que reflejan desorden, impunidad y deficiente calidad en el servicio.

MOVILIDAD–  Cruzar la Avenida Universidad se ha convertido en una auténtica ruleta rusa para peatones y automovilistas debido al tráfico desmedido, la falta de cultura vial y el desorden que diariamente se registra en la zona. Aunque existe un puente peatonal, muchas personas continúan arriesgando la vida al atravesar entre vehículos, mientras conductores circulan a exceso de velocidad y sin respeto por los cruces. La ausencia de vigilancia y educación vial mantiene este punto como uno de los más peligrosos de la capital potosina.

BASURA– Mantener bolsas de basura durante varios días sobre las banquetas y afuera de las viviendas se ha convertido en un problema de salud y contaminación que afecta a muchas colonias. Con las altas temperaturas, los malos olores aumentan rápidamente y la situación empeora cuando perros, gatos o incluso ratas rompen las bolsas dejando desechos regados por toda la calle. Además de dar una mala imagen urbana, esta práctica genera focos de infección y riesgos sanitarios. La responsabilidad ciudadana también es fundamental para mantener limpios y seguros los espacios públicos.

CALOR– Las altas temperaturas continúan afectando gran parte del estado y el riesgo de sufrir golpes de calor aumenta, especialmente en niñas, niños, adultos mayores y personas que trabajan al aire libre. Ante estas condiciones, autoridades de salud recomiendan mantenerse bien hidratados, evitar la exposición prolongada al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas y utilizar ropa ligera. Síntomas como mareo, dolor de cabeza, náuseas y agotamiento pueden ser señales de alerta. La prevención y el cuidado personal son fundamentales ante la intensa ola de calor.

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