Las Cosas de la Ciudad; El Aguaje se hunde entre aguas negras
Por: El Diablo Cojuelo

INFECCIÓN – En Aguaje 2000, sobre Rocha Cordero rumbo al puente Arbolitos, la realidad huele a abandono; más de un mes con una coladera desbordando aguas negras sin que INTERAPAS ni el Ayuntamiento hagan algo. El escurrimiento ya formó un canal pestilente que no solo invade el ambiente, también exhibe la incapacidad de atender un problema básico que afecta a toda la zona.
DESTROZADAS – Lo que empezó como una fuga terminó en un desastre; pavimento dañado, baches y un tramo prácticamente intransitable. La mezcla de aguas negras y deterioro urbano no solo complica la movilidad, también representa un riesgo sanitario constante para vecinos y automovilistas. Aquí no hay mantenimiento, hay abandono disfrazado de omisión.
DISCURSO– Mientras en el papel se presume atención y servicios, en la calle la historia es otra: drenajes colapsados, fugas eternas y colonias obligadas a convivir con la contaminación. El llamado es directo para el alcalde Enrique Galindo Ceballos y las autoridades municipales; esto ya no es imagen urbana, es salud, dignidad y una muestra clara de un gobierno rebasado.
PARQUÍMETRO – Mientras el Heroico Cuerpo de Bomberos de San Luis Potosí se juega la vida con unidades viejas y recursos limitados, el gobierno de Enrique Galindo Ceballos presume millones por parquímetros que no se traducen en respaldo real. De 29.1 millones recaudados en 2025, apenas 12 llegaron a quienes enfrentan incendios y emergencias, cuando necesitan al menos 38 para operar dignamente. La ecuación es insultante; más cobro, más cajones, más ingresos… pero los bomberos siguen en la precariedad. Ya no es falta de dinero, es falta de voluntad y transparencia; porque si el efectivo entra, pero no llega a salvar vidas, entonces ¿a dónde se está yendo?
HARTAZGO– La gente no quiere pipas, quiere agua en la red, que es por lo que paga puntualmente cada dos meses. No se trata de un favor ni de “apoyos emergentes”, es un servicio básico que simplemente no está llegando a los hogares. Mientras el recibo sí aparece sin falta, el agua no sale de la llave, y eso evidencia una desconexión total del Ayuntamiento capitalino con la realidad de la ciudadanía. No es exigencia exagerada, es lo mínimo indispensable.
MIEDO – Entre baches, rejillas dañadas y mobiliario urbano desaparecido, el riesgo vial crece en Praderas del Real y Praderas del Laurel, donde circular ya no es rutina sino un volado. Las calles deterioradas no solo dañan vehículos, también ponen en riesgo a peatones y ciclistas ante la falta de mantenimiento y supervisión. Lo que debería ser atención básica se ha convertido en abandono evidente, dejando a los vecinos expuestos mientras la autoridad sigue sin dar respuesta.
ADORNO – Otro asalto más, ahora en un negocio de Camino Antiguo a Simón Díaz, en Trojes del Sur, grabado y sin sorpresa: los delincuentes actúan con calma porque saben que la policía no llegará. Mientras los comerciantes viven con robos casi diarios, la autoridad parece estar en modo espectador, reaccionando solo cuando ya no hay nada que hacer. Eso sí, discursos sobran, patrullajes no. La “estrategia” de seguridad parece ser dejar que todo pase… y luego fingir que no pasa nada.
DISTORSIONADO – Señalar un posible mal uso de la Ley Valeria para evitar pagos o amenazar con denuncias es un tema delicado que no debe generalizarse ni prestarse a juicios sin pruebas. Si bien cualquier abuso de la ley debe investigarse y sancionarse, también es fundamental no deslegitimar un instrumento creado para proteger a víctimas reales. La solución no es desacreditar, sino exigir procesos claros, evidencia y actuación imparcial de las autoridades para evitar tanto abusos como injusticias.
MODO – En avenida Hernán Cortés, frente a una plaza donde acuden vecinos a gimnasio y clases, policías amenazan con infraccionar a vehículos estacionados en zona de tierra que no obstruye la circulación. La incongruencia salta de inmediato: se trata de un área vinculada a vías federales, donde el municipio ni siquiera tendría competencia clara. Aun así, la patrulla aparece lista para sancionar, no para ordenar. Más que aplicar la ley, parece que la están interpretando a conveniencia, alimentando la percepción de abuso y recaudación disfrazada de autoridad.
RETÉN – Elementos de la policía del municipio de San Luis Potosí estarían instalando un retén fuera de su jurisdicción, ya en territorio de Soledad de Graciano Sánchez. De confirmarse, no solo sería una irregularidad, sino un abuso de autoridad al aplicar sanciones donde no les corresponde. La recomendación es clara; extremar precauciones y documentar cualquier situación, porque cuando la ley se aplica fuera de sus propios límites, deja de ser orden y se convierte en arbitrariedad.
CUENTO – En la Alameda ya no solo te “cuidan” el carro, ahora hasta te inventan multas y rescates heroicos para sacarte más lana: que llegó la grúa, que pagaron de su bolsa, que te salvaron el día… puro guion digno de telenovela barata, estos personajes apuestan a que caigas con el susto. No es buena onda, es extorsión disfrazada. Así que aguas; en vez de lavado exprés, te quieren aplicar el cobro con historia incluida.


