Permea inseguridad en campus oriente de UASLP
Por temor a represalias, a través de testimonios anónimos la comunidad universitaria denunció que el sistema de videovigilancia operaría de manera prioritaria para fines administrativos y no para protección del estudiantado

A integrantes de la comunidad universitaria del Campus Zona Oriente de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), les preocupan las condiciones de seguridad, atención a denuncias y dinámicas administrativas al interior de distintas facultades.
A través de testimonios anónimos por temor a represalias, denunciaron que, el sistema de videovigilancia del campus operaría de manera prioritaria para fines administrativos, sin que necesariamente se traduzca en una mejora perceptible en la seguridad de estudiantes y personal.
Además, señalaron deficiencias en los controles de acceso, pues en los puntos de entrada del campus no se estaría solicitando de manera sistemática la credencial de identificación, lo que permitiría el ingreso de personas sin verificación. Hasta se reporta la ausencia de controles vehiculares en los estacionamientos, situación que, de acuerdo con integrantes de la comunidad, contrasta con los compromisos institucionales en materia de seguridad.
En la Facultad de Psicología, encabezada por Jaime Sebastián Galán, estudiantes han señalado que, ante denuncias relacionadas con conductas inapropiadas por parte de personal académico vinculado a las clínicas, la respuesta institucional ha sido limitada o insuficiente. Aseguran que, los procesos de escucha no siempre derivan en acciones concretas, lo que ha generado inquietud sobre la eficacia de los mecanismos de atención.
En la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, bajo la dirección de Gabriela Torres Montero, también se han documentado inconformidades. Hay existencia de múltiples denuncias contra docentes, pero no se perciben medidas claras o resoluciones públicas. Durante la conmemoración del 8 de marzo, un tendedero de denuncias visibilizó diversos casos, sin que posteriormente se haya informado sobre acciones institucionales específicas.
Por su parte, en la Facultad de Ciencias de la Información, dirigida por Celia Mireles, los cuestionamientos se centran en la gestión administrativa, pues existiría un énfasis en la difusión de actividades culturales, mientras que aspectos académicos y de organización interna generan inconformidad. También se han señalado preocupaciones sobre la contratación de personal y el uso de recursos, particularmente en contraste con la matrícula estudiantil.


