Cosas de la Ciudad: ¿Otra falla de El Realito?, tercero en tres meses
Por: El Diablo Cojuelo

RUTINA– Y en noticias que ya ni parecen noticia, otra vez falló el Acueducto El Realito. Una fuga más, otra suspensión del servicio y el mismo guion de siempre; colonias sin agua y autoridades activando “protocolos emergentes” que ya parecen parte del calendario. Lo que se vendió como la solución al abasto terminó convertido en una fábrica de interrupciones que, lejos de sorprender, ya forma parte del paisaje cotidiano para miles de usuarios.
IRONÍA– Mientras tanto, el organismo INTERAPAS anuncia pipas, pozos de reserva y medidas “urgentes”, como si no fuera la misma receta aplicada cada vez que el sistema vuelve a colapsar. Con tres interrupciones en 2026 y 94 suspensiones acumuladas desde su arranque, El Realito parece más un monumento a la falla constante que una obra hidráulica confiable. Pero tranquilos; la próxima fuga seguramente vendrá con otro comunicado.
PARADOJA– Cada vez que falla el Acueducto El Realito aparece el mismo discurso: pozos “de reserva”, operativos emergentes y pipas recorriendo la ciudad como si fueran solución. Pero la pregunta sigue en el aire; si existen tanques que dejaron de recibir agua, ¿por qué no abastecerlos directamente en vez de pasear pipas por las calles? La respuesta parece simple: improvisación. Mientras tanto, los ciudadanos siguen esperando agua… y explicaciones que nunca llegan.
PESTILENCIA– En el cruce de República de Canadá y República de Chile los de INTERAPAS “fueron a arreglar” el drenaje… y lo dejaron peor. Desde el jueves el sistema está colapsado, el olor es insoportable y el reporte ciudadano parece dormir el sueño de los justos. Un trabajo digno de presumirse: llegan, escarban, se van y dejan la peste como recuerdo. Mientras tanto, los vecinos siguen respirando el perfume oficial del abandono.
FOCO DE INFECCIÓN– En el cruce de Paulino Urióstegui Cruz entre Camino Antiguo al Aguaje y Tolomeo vecinos llevan más de un mes soportando salidas de aguas negras. Los reportes a INTERAPAS solo sirven para acumular folios, porque la solución nunca llega. El olor es insoportable y el riesgo sanitario evidente, sobre todo para niños que pasan caminando hacia la escuela. Mientras tanto, el drenaje sigue brotando… y la autoridad también, pero de excusas.
PASELE– Nuevamente se reportan camiones y tráileres intentando pasar por los puentes del Puente Naranja sin respetar la altura permitida. La pregunta es inevitable; ¿acaso no ven los señalamientos? Conductores de unidades pesadas insisten en pasar a la fuerza, arriesgando provocar accidentes, daños a la infraestructura y caos vial. Esta falta de responsabilidad no solo afecta su propio vehículo, también pone en peligro a quienes circulan por la zona. La señalética existe; lo que parece faltar es prudencia al volante.
BALA– Habitantes de la zona de Cactus reportaron detonaciones de arma de fuego durante la noche, lo que despertó y alarmó a varios vecinos. Los balazos interrumpieron la tranquilidad de quienes descansaban, generando temor e incertidumbre entre las familias del sector. Ciudadanos piden mayor presencia policiaca y vigilancia en la zona, pues este tipo de hechos incrementa la sensación de inseguridad y deja claro que la tranquilidad nocturna sigue siendo frágil para muchos habitantes.
RIESGO– En la Carretera a Rioverde un muchacho se desplazaba en monopatín eléctrico sin casco ni equipo de protección, exponiéndose a un accidente grave en una vía de alta circulación. Este tipo de medios de transporte cada vez es más común, pero surge la pregunta; ¿alguien regula su uso? Sin normas claras ni vigilancia, los usuarios quedan vulnerables y también ponen en riesgo a automovilistas y peatones. La movilidad moderna avanza rápido, pero la seguridad parece ir varios pasos atrás.
TARIFAZO– En San Luis Potosí cada vez son más los usuarios que denuncian que un viaje corto en taxi termina convertido en cuenta larga. Traslados de pocos kilómetros que deberían ser accesibles acaban inflados con cobros excesivos, mientras las quejas siguen acumulándose. La pregunta es inevitable: ¿existe realmente regulación o solo taxímetros creativos? Porque cuando el costo del servicio supera su propia reputación, lo que rueda por la ciudad no es confianza… sino inconformidad.
PELIGRO– Vecinos de la Colonia Industrial Mexicana denuncian un socavón que desde hace meses crece sin que nadie lo repare en la calle Álamo, muy cerca de escuelas y zonas de paso de estudiantes. Ante la ausencia de autoridades, los propios habitantes tuvieron que “señalizarlo” con llantas para evitar que alguien caiga. Un parche ciudadano que evidencia el abandono oficial; el hoyo sigue creciendo mientras la solución parece hundirse con él.


