Las Cosas de la Ciudad; San Luis un caos en las primeras lluvias

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Por: El Diablo Cojuelo

INUNDACIÓN– La lluvia llegó con fuerza y agarró a todos desprevenidos, demostrando que nuestras calles no están preparadas para enfrentar el agua. La falta de tapas, bocas de tormenta dañadas, coladeras rotas e insuficientes evidencian la negligencia en el mantenimiento urbano. Los ciudadanos sortean charcos y encharcamientos que podrían evitarse con infraestructura en condiciones, mientras la autoridad parece mirar hacia otro lado. Cada precipitación se convierte en un recordatorio de la incapacidad para garantizar calles seguras y funcionales frente a fenómenos naturales.

PELIGRO– En Avenida Cuauhtémoc y Avanzada, un hoyo sin señalización ni reparación ya ha dañado varias llantas en pocas horas. Los automovilistas arriesgan sus vehículos mientras la autoridad observa indiferente; el trabajo iniciado quedó abandonado y la negligencia municipal persiste, dejando intacto el riesgo vial. Sumado a esto, los cristalazos son pan de cada día: ladrones revisan mochilas y objetos visibles para romper vidrios y robar. Ciudadanos expuestos, autos dañados y autoridad ausente.

OMISOS– La historia se repite una y otra vez; un bache reportado, trabajo iniciado y abandonado, dejando intacto el riesgo para quienes circulan. La negligencia municipal no solo provoca daños a los autos, sino que pone en peligro la seguridad de conductores y peatones. Mientras tanto, la autoridad permanece ausente y los ciudadanos son los que pagan las consecuencias, sorteando obstáculos que deberían haberse resuelto, exponiéndose a accidentes y gastos innecesarios por la indolencia de quienes deberían garantizar calles seguras.

ABUSOS– ¡Atención con los cristalazos! Los ladrones están al acecho, esperando cualquier oportunidad para romper los vidrios de los autos. Mochilas, objetos visibles o cualquier cosa que pueda atraer la atención se convierte en su objetivo. El consejo es simple; no dejes nada a la vista, ni siquiera por un momento. La rapidez con la que los delincuentes actúan pone en evidencia la falta de seguridad y control en zonas comerciales, donde la impunidad parece reinar.

RECONOCIMIENTO– El Premio Potosina del Año 2026 ha sido otorgado a cuatro mujeres que se han destacado por su trabajo incansable en el desarrollo social, cultural, académico y de salud. Este galardón no solo resalta su esfuerzo individual, sino también el impacto colectivo de sus contribuciones a la comunidad potosina. A través de su dedicación, estas mujeres han dejado una huella profunda en diversas áreas, promoviendo el bienestar de su región. Un justo reconocimiento al liderazgo femenino que impulsa el progreso.

DUDAS– El paso desnivel del puente Manuel José Othón está cerrado, pero la pregunta que todos nos hacemos es; ¿ahora sí harán los trabajos necesarios para evitar las inundaciones que tanto afectan la zona? Los encharcamientos y el estancamiento de agua se han convertido en un problema recurrente, pero hasta ahora no hemos visto una solución definitiva. ¿Se limitarán a cerrar el paso como parche o finalmente tomarán medidas para evitar que la zona se inunde cada vez que llueve?

ABANDONO– Momentos claros y dolorosos; mascotas abandonadas, cachorros desamparados y sin la más mínima atención de sus responsables. Lo que hoy se ve con lluvias intensas no es un juicio exagerado, sino una advertencia de lo que sucede con las inclemencias menores: cuando la lluvia es leve, el descuido y la indiferencia probablemente sean aún mayores. La falta de responsabilidad y cuidado hacia los animales refleja un problema profundo de conciencia ciudadana, dejando a seres indefensos a merced del clima y del abandono.

CORRUPCIÓN– Policías captados pidiendo dinero a un vendedor ambulante para permitirle seguir trabajando en las calles. La escena pone al descubierto una práctica corrupta que afecta a quienes luchan por ganarse la vida de manera honesta, mientras la autoridad, en lugar de velar por el bienestar de la comunidad, extorsiona a los más vulnerables. ¿Dónde están las medidas para frenar estos abusos? ¿Quién supervisa a aquellos encargados de hacer cumplir la ley? La impunidad se extiende.

COLAPSO– Apenas caen unas gotas y el drenaje colapsa;la calle Pedro Montoya se inunda con agua de lluvia mezclada con aguas negras, transformando la vía en un riesgo sanitario y vial. Vecinos denuncian que la infraestructura es insuficiente y que la falta de mantenimiento agrava cada precipitación. Charcos, malos olores y riesgo de accidentes son la constante, mientras la autoridad parece mirar hacia otro lado, dejando que los ciudadanos enfrenten las consecuencias de un drenaje ineficiente.

FUENTES– Bastaron unos minutos de lluvia para que el Centro de San Luis Potosí se convirtiera en un desastre total. Drenajes que, en lugar de absorber el agua, la escupen como si fueran fuentes, calles convertidas en ríos y un tráfico infernal que paraliza todo. ¿Un huracán? No, solo una lluvia que mostró la falta de infraestructura y preparación. Y mientras tanto, el alcalde Galindo y su “gobierno bonito” siguen presumiendo que todo está bien. ¿Dónde están las soluciones?

ALCANTARILLADO– En el cruce de la colonia Las Flores, registros y alcantarillas expuestas se han convertido en un peligro constante para peatones y vehículos. El descuido y la falta de mantenimiento en estas áreas no solo ponen en riesgo la seguridad, sino que también evidencian la negligencia de las autoridades locales. Cada paso y cada rueda de vehículo que pasa por ahí se enfrenta a un potencial accidente. ¿Hasta cuándo se permitirá este peligro en la vía pública?

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