ACOSO EN EL TRANSPORTE URBANO

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Por: El Diablo Cojuelo 

ACOSO— Basta de normalizar que jóvenes estudiantes sean hostigadas en la calle o el transporte. Tomar fotos sin consentimiento o intentar el “arrimón” no es broma ni descuido; es violencia. Urge respeto, vigilancia real y denuncia firme. La seguridad de las chicas de también poder caminar sin miedo ni invasiones.

NIEBLA— La capital de San Luis Potosí despertó envuelta en niebla y, como suele pasar, la sorpresa no fue el clima sino la imprudencia; luces apagadas, prisas intactas y distancia inexistente. Cuando la visibilidad cae, también debería bajar la velocidad, pero aquí se maneja a fe ciega. Luego vienen los choques… y las excusas.

AMOR— Llega el 14 de febrero y nos venden que querer es gastar, comprar y presumir. Pero el afecto no cabe en una bolsa ni se mide con tickets. Entre ofertas y prisas, el consumismo intenta disfrazarse de cariño. Amar es presencia, respeto y tiempo compartido, no vitrinas llenas.

ATENCIÓN— En las oficinas del Instituto Nacional Electoral instaladas En la Plaza cercana al Hospital Central, la queja se repite; trato déspota y puertas cerradas para quien no llega con cita, aunque esté formado desde la apertura. El servicio real dista mucho del discurso amable de los spots.

ESTAFAS— Fraudes disfrazados de trabajos fáciles; dar likes a productos por $50 pesos. El truco es claro; al dar click, vulneras tus datos personales y abres la puerta a más fraudes. No caigas en la trampa. No abras enlaces desconocidos ni compartas tu información sin sentido. Seguridad primero.

RULETA— Durante los operativos de la SCT, se revisan placas y aditamentos que dificultan la correcta identificación de las unidades, retirando algunas temporalmente para garantizar un transporte seguro. Sin embargo, no debería ser una acción momentánea; es necesario un control constante y que la revisión no se quede solo en una medida superficial.

CONTAMINACIÓN—Estamos en problemas, y el aire lo dice todo. Dolor de cabeza, garganta irritada y ojos que arden; la contaminación ya no es un rumor, es una constante que nos afecta a todos. La ciudad respira mal, y mientras tanto, seguimos ignorando el daño que causa el aire tóxico.

DORMIDO- El pozo de Hogares Obreros vuelve a ser sinónimo de desorden; se va el operador, deja la bomba encendida y el agua —que tanto falta— termina desperdiciándose a chorros. Si el servicio “está en operación”, no hay justificación para abandonar el trabajo ni para jugar con un recurso básico. Vecinos sin suministro y litros perdidos; la negligencia también se mide en cada gota.

NEGLIGENCIA— Fuga de aguas negras en la colonia Independencia, específicamente en la calle Zamarripa, entre Justo Corro y Carlos Diez Gutiérrez, y las autoridades ni se asoman. El mal olor, la suciedad y el riesgo sanitario ya son parte del paisaje, mientras el problema sigue sin atención. Es urgente que el desdén se convierta en acción.

DESCONTROL— En Avenida Universidad se conduce como si fuera pista de Hot Wheels; acelerones, rebases temerarios y cero respeto por peatones. Lo que debería ser una vialidad urbana parece competencia de velocidad improvisada. Falta prudencia al volante y sobran riesgos para todos.

RESPETO— Los puentes peatonales no están ahí para hacer bonito; son para usarlos, no para poner a prueba la suerte. Cruzar por donde toca es cuestión de seguridad, no de comodidad o capricho. Dejen de jugársela al vivo, porque el único que pierde siempre es el peatón.

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