Adultos Mayores y Medio Ambiente en México

México es un país con grandes contraste económicos, sociales, políticos y demográficos, en pleno siglo XXI está entrando en un proceso de envejecimiento gradual y constante, ya que la población adulta mayor está creciendo tanto en volumen como en porcentajes. Se espera que el número de mexicanos mayores de 65 años para 2030 tendrá un crecimiento de 7.37%. Al analizar los datos se obtiene un resultado que no solo se elevó un punto y medio en un lapso de pocos años, sino que también indica que este porcentaje tiende a acrecentar, la expectativa de vida de los mexicanos al momento de nacer.
De acuerdo con el CONAPO se estima que para 2030 el 12% de los mexicanos tendrán 65 años o más, lo cual implicará un gasto de 20,000 millones de pesos, es decir, más de la mitad del presupuesto anual de la SEP. Esto refleja que la pirámide poblacional de México comience a invertirse, por lo que habrá más adultos y adultos mayores que población joven. Es importante hacer énfasis en el papel que desempeñan la población adulta mayor y los cambios que generan en los diversos sectores de la sociedad que hoy día denominamos envejecimiento.
En México, la relación entre los adultos mayores y el medio ambiente implica vulnerabilidad ante la contaminación, ya que su capacidad para compensar los efectos de los peligros ambientales disminuye con la edad, exacerbando condiciones como enfermedades cardíacas y pulmonares. Para mitigar esto, muchas instituciones de salud pública en el país promueven medidas de protección, como la reducción de la exposición a la contaminación y la mejora de entornos accesibles y seguros, a través de la creación de “ciudades amigables” que fomentan la autonomía y el envejecimiento saludable.
El impacto del medio ambiente en la salud de los adultos mayores es especialmente sensible a la contaminación del aire y a la presencia de ozono, que pueden agravar cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, enfermedades pulmonares y diabetes. El cambio climático y la escasez de recursos como agua pueden generar estrés y aumentar la fragilidad de esta población, que tiene menor capacidad de movilidad y adaptación. La exposición a sustancias tóxicas, radiación y contaminación puede dañar células y tejidos, acelerando el proceso de envejecimiento.
Estrategias de adaptación y promoción de entornos amigables. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda medidas de protección para adultos mayores en zonas contaminadas, incluyendo mantenerse en interiores durante horas de alta concentración de contaminantes y evitar la actividad física al aire libre. El diseño de ciudades amigables busca crear entornos que promuevan el envejecimiento saludable y la autonomía, adaptando hogares, barrios y ciudades para que faciliten las capacidades funcionales de las personas mayores.
El aumento de la población de 65 años o más se ha producido a un ritmo más acelerado incluso en los últimos años, lo que se refleja en la tendencia a la disminución de la población de 0 a 14 años. Esto se debe a tres factores fundamentales: la disminución de la fecundidad a lo largo de las diferentes generaciones, disminuciones de la mortalidad a lo largo de las distintas etapas de la vida y a la reducción de la mortalidad en cada grupo de edad (especialmente en los recién nacidos). En cambio, la esperanza de vida a los 60 años experimentó un aumento significativo.
El envejecimiento poblacional en México ha generado la necesidad de desarrollar políticas dirigidas a las personas adultas mayores, así como de analizar las características de este grupo poblacional. Por lo tanto, se espera que el número de personas en edad avanzada entre en una fase de aumentos significativos, con una proporción mayor que alcance los 60, 70 y 80 años y más. La evidencia sugiere que México está experimentando un proceso de envejecimiento muy rápido.
El envejecimiento dentro de las familias puede experimentar cambios en las etapas posteriores de la vida, donde pueden surgir trastornos psicológicos en algunos miembros de la familia o nuevas formas de vida donde algunos familiares querrán influir directamente en sus decisiones. En etapas avanzadas de la vida, es común que surjan disputas sobre los roles de cuidador y receptor de cuidados. La llegada de las personas mayores puede ser un problema debido a la economía de la unidad familiar, o a una nueva forma de vida para disfrutar en paz, especialmente si la persona mayor es mujer, ya que a menudo se considera que tiene una salud más débil.
En virtud del crecimiento de la población adulta mayor, se visualizan diferentes retos para el conjunto de la sociedad que van desde el establecimiento de políticas públicas que orienten el crecimiento progresivo e integral de dicha población, hasta la construcción de conocimientos específicos que permitan abordar las múltiples manifestaciones del envejecimiento y la vejez. La atención integral al adulto mayor no solo concierne a las personas, sino a los gobiernos, las entidades sociales, de un modo especial, a la familia. Dado que las situaciones y problemas de este grupo poblacional son complejos e interrelacionados, la prevención, satisfacción de las demandas exigen el establecimiento de nuevos saberes y valores dirigidos a fomentar y mantener el bienestar de los adultos mayores.


