DERICK HALL; DEL 1% DE PROBABILIDAD DE VIDA A CAMPEÓN DEL SUPER BOWL

El linebacker de los Seattle Seahawks superó un nacimiento extremadamente prematuro y problemas respiratorios para convertirse en campeón de la NFL y apoyar a familias con bebés prematuros.
Antes de convertirse en campeón del Super Bowl con los Seattle Seahawks, el mayor desafío de Derick Hall no ocurrió en un campo de futbol americano, sino en sus primeros minutos de vida. El jugador nació de forma prematura con apenas 23 semanas de gestación y menos de un kilogramo de peso, con un pronóstico médico que le daba mínimas probabilidades de sobrevivir.
Derick Hall nació el 19 de marzo de 2001 con un peso de 935 gramos. Según testimonios familiares, al momento del parto no presentaba latido cardíaco detectable. Su madre, Stacy Gooden-Crandle, sostuvo que nunca dejó de creer en su recuperación pese a los diagnósticos médicos adversos.
Durante su infancia enfrentó secuelas de salud, entre ellas asma severa, que requirió tratamientos constantes. Inició en el futbol americano a los cuatro años como parte de su rehabilitación física, aunque en sus primeras etapas solo podía participar por breves periodos debido a sus limitaciones respiratorias.
Con el paso de los años, Hall se consolidó como figura deportiva en la preparatoria de Gulfport y posteriormente como capitán del equipo Auburn Tigers en el futbol colegial, donde registró 19.5 capturas de mariscal de campo. Su desarrollo físico lo llevó a medir 1.90 metros y superar los 115 kilogramos de peso.
Actualmente, el jugador impulsa la “Derick Hall One Percent Foundation”, organización que apoya a familias con bebés prematuros y combate la inseguridad alimentaria, inspirada en las probabilidades que tuvo al nacer.
Hall formó parte del equipo de los Seattle Seahawks que se proclamó campeón del Super Bowl el 8 de febrero de 2026 tras vencer 29-13 a los New England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.


