“Tierras Raras”, Soberanía y alianza geopolítica estratégica para el Siglo XXI

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En el Siglo XX fue el petróleo el factor de poder mundial. Hoy y para el futuro inminente, quien controle el acceso a las “Tierras Raras” (TR) es quien tendrá en sus manos poder económico, tecnológico y militar del Siglo XXI. hay que saber que estamos en medio de una guerra que no necesito declaración como tal, que es una guerra silenciosa y que no necesita ejércitos. Es una guerra que está incrustada en las cadenas de suministro que sostienen la economía global y en la que China se adelantó a Occidente desde la época de los ochenta entendiendo que el verdadero poder del siglo XXI no estaría en el petróleo sino en los metales que hacen posible la tecnología moderna. Entonces, las preguntas serían, ¿Qué tan importante es el tema de las “Tierras Raras” en todo este reacomodo del poder mundial? Y ¿Cuál es el papel que México puede y debe jugar para verse favorecido en este entramado de intereses mundiales, ambiciones desbordadas en la disputa de Titanes, siendo vecino de la principal potencia militar global como lo es Estados Unidos de América? Bueno, antes de entrar al detalle de qué son las famosas TR creo fundamental entender de qué estamos hablando y es por ello por lo que el texto de Malkah Nobigrot -Premio al Mérito de la Mujer Mexicana 2025 (ANHG-UNAM); integrante del Programa de Liderazgo SW50 con pasantía en la London School of Economics (2024); Asesora Senior del Global Policy Institute en Washington, D.C.; Miembro de Número de la Academia Nacional de Historia y Geografía; especialista en Gestión de Proyectos por la Universidad de Georgetown; y, Maestra en Derecho por la Universidad de Harvard- me parece muy ilustrativo y en el que nos habla de “La guerra silenciosa por las tierras raras: el nuevo campo de batalla entre China y Occidente” mismo que publicó a finales de agosto del año pasado y en el que con puntualidad nos hace ver que “en la historia de la humanidad, los recursos naturales han sido motores de poder. El carbón impulsó la Revolución Industrial, el petróleo definió la geopolítica del siglo XX y el gas marcó conflictos y alianzas en Europa. Hoy, en pleno siglo XXI, el nuevo frente estratégico gira en torno a un conjunto de metales poco conocidos pero indispensables: las tierras raras. Hoy sabemos que, “las tierras raras son 17 elementos químicos —15 lantánidos junto con el itrio y el escandio— que han pasado de ser curiosidades de laboratorio a convertirse en la base de la tecnología moderna. Sin ellos sería imposible fabricar los imanes de alto rendimiento que sostienen autos eléctricos, turbinas eólicas, teléfonos inteligentes, satélites, radares y sistemas de misiles de última generación. En otras palabras, constituyen la columna vertebral de la transición energética y de la defensa contemporánea”. Nos explica que el término de TR “puede resultar engañoso. No son especialmente escasas en la corteza terrestre; lo raro es encontrarlas en concentraciones explotables y, sobre todo, procesarlas. La separación de estos minerales requiere técnicas químicas complejas, costosas y muy contaminantes. Por eso, aunque existen en múltiples yacimientos, pocos países cuentan con la capacidad de convertirlas en componentes útiles. Actualmente, alrededor del 90% del procesamiento y manufactura avanzada está en manos de China, lo que le otorga una posición casi monopólica en el mercado global”.

La posición actual de hegemonía de China y su dominio es consecuencia de la “ingenuidad de Occidente”, dice Malkah Nobigrot y dehaber confiado en la interdependencia de los mercados globales mientras China subsidiaba a sus empresas, asumía costos ambientales y se consolidaba en la extracción, refinación y producción de imanes de alto rendimiento; “más allá del beneficio económico, Beijing convirtió ese control en un instrumento político y militar. En 2010, tras un choque diplomático con Japón, suspendió la exportación de tierras raras hacia ese país. El impacto fue inmediato: precios disparados, pánico industrial y un recordatorio de que podía ejercer poder sin disparar un solo tiro. Desde entonces, ha perfeccionado la estrategia, imponiendo cuotas, restricciones y licencias de exportación que le permiten presionar a Estados Unidos, Europa y Japón en momentos clave”. En una reacción tardía Estados Unidos, Japón, Europa y Australia reaccionaron y lanzaron en 2022 la Minerals Security Partnership para asegurar cadenas de suministro estables de minerales críticos por lo que se han abierto minas en Canadá, Estados Unidos y Australia, y se exploran alternativas como el reciclaje o el desarrollo de tecnologías que reduzcan la dependencia de China, potencia que, además, tiene una presencia consolidada en África y América Latina

Dicho lo anterior, ahora entendemos porque las prisas del gobierno de Estados Unidos que anunció que llegó a un acuerdo con el Gobierno de México para iniciar conversaciones sobre posibles reformas al tratado de comercio regional trilateral, el T-MEC, entre México, Estados Unidos y Canadá en minerales críticos y porqué busca la Oficina del Representante Comercial de EU, a cargo de Jamieson Greer, avanzar en el tema para “acordar algún tipo de reforma antes de iniciar la revisión del T-MEC este 1 de julio”. Es decir que lo que busca el gobierno de Estados Unidos es una colaboración estratégica en materia de minerales críticos. Contestando a la primera pregunta que planteamos sobre qué tan importante es el tema de las “Tierras Raras” en todo este reacomodo del poder mundial diremos que es de enorme importancia en la geopolítica de nuestro tiempo. Asimismo, es necesario destacar que en el subsuelo de México existen minerales críticos y tierras raras y que, por ejemplo, en Sonora, Chihuahua y Coahuila tenemos litio (con el que se fabrican baterías para celulares y coches eléctricos); en Sonora se ha encontrado grafito (útil para la fabricación de baterías, lubricantes industriales y reactores nucleares); también señalar que los estados de Coahuila y San Luis Potosí poseen fluorita (con la que se producen semiconductores). En los estados de Durango, Zacatecas y Sinaloa hay tungsteno (mineral que le da vida a materiales empleados en aeronaves, como los filamentos presentes en piezas electrónicas); al sur de México tenemos tierras raras pesadas y titanio que se localizan en Telixtlahuaca, Oaxaca, y en Chiapas (materiales con las que se fabrican pantallas de cristal líquido, láseres médicos y fibra óptica y prótesis). Por tanto, y contestando a la segunda pregunta que nos hicimos sobre cuál es el papel que México puede y debe jugar para verse favorecido en este entramado de intereses mundiales diremos que las tierras raras y minerales críticos son recursos indispensables para la soberanía tecnológica del país y constituyen un elemento más en el nuevo esquema de defensa de nuestra Soberanía Nacional a la vez que consolidamos una alianza geopolítica estratégica con Estados Unidos y Canadá para jugar activamente en la región de Norteamérica para beneficio de las y los mexicanos. Ahora entenderemos porqué la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que está programada una reunión para la próxima semana, enfocada en este tema y que el objetivo es establecer esquemas para que todos los países tengan acceso a estos materiales, necesarios para industrias estratégicas.

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