(Kokkinos P et al. Mayo Clin Proc 2025; doi.org/10.1016/j.mayocp.2025.06.004)

En este estudio prospectivo, la obesidad y sedentarismo, se asocian a substancial exceso de diabetes.
Las estatinas se relacionan a diabetes, con incidencia anual de 1.3% particularmente a las estatinas de intensidad elevada.
Los autores analizan los datos de 300,000 pacientes con edad promedio de 61 años sin diabetes o enfermedad cardíaca quienes recibieron estatinas, con estatificación para índice de masa corporal, estatinas de intensidad alta y ejercicio.
A 10 años de seguimiento, la incidencia de diabetes fue de 17/1000 pacientes año en uso de estatinas. Hubo mayor riesgo con menor tiempo de ejercicio y mayor índice de masa corporal. Así, aquellos con índice de masa corporal >35 y consumo de estatinas de intensidad alta, se asociaron a diabetes 4 veces más que los pacientes con índice de masa corporal normal y consumo de estatinas de intensidad baja. La diabetes fue 3 veces más común en las personas con ejercicio adecuado
Conferencia “Profesor Klemperer”: Nuevos conceptos sobre artritis reumatoide
(Brenner M. Oct 29, 2025, American College of Rheumatology, Chicago)
La artritis reumatoide enfermedad de naturaleza autoinmune, era devastadora por su discapacidad y menor supervivencia.
Los estudios en animales experimentales y en humanos con artritis reumatoide, nos enseñan que las células T cooperadoras que producen interferón gamma (INF) y células Th17, disparan inflamación y autoinmunidad. Aunque estos conceptos no son absolutos y el horizonte es mucho más amplio, puntualizó Brenner, profesor de Medicina en la Escuela de Harvard y Director del Centro de Inmunología Humana y Genómica del Brigham and Women’s Hospital.
Uno de los principales hallazgos es la cantidad relevante de células T CD4 y CD8 en la membrana sinovial, las primeras participan con 30% de la celularidad del líquido sinovial y las T-CD8 con 60%. Las CD4 se asocian a células T cooperadoras foliculares (Tfh) que son protagónicas para que los linfocitos B se diferencien y maduren para producir inmunoglobulinas o autoanticuerpos. Las T CD8 producen interferón gamma y participan como células de memoria y efectoras, con capacidad de expresión de granzima K, la que activa la vía del complemento, así como fibroblastos.
Los fibroblastos activan diversas citocinas, quimiocinas y proteínas con capacidad erosiva ósea, manejan Notch3 y señales Wnt, inflamación y fibrosis.
Anti-veneno que protege contra mordeduras de 17 serpientes.
(Basu M. Nature 2025; oct 29. doi.org/10.1038/d41586-025-03541-3; Khalek IS & Jardine JG. doi.org/10.1038/d41586-025-03216-z)
En África sub-Sahariana las mordeduras de serpientes representan problema importante, con requerimientos de anti-venenos eficientes para prevenir daño y muerte.
El primer anti-veneno se desarrolló en 1980 por el inmunólogo francés Albert Calmette, quien inmunizó caballos con veneno de cobras (Naja spp) para la conformación de anticuerpos protectores. Esos anticuerpos se administraron a personas mordidas por serpiente, con la subsecuente disminución de mortalidad y discapacidad. Para generar anticuerpos se emplean caballos o carneros, de los que se obtienen anticuerpos purificados, que son efectivos contra especies limitadas.
Los venenos de serpientes contienen docenas a centenares de proteínas que causan daño tisular, parálisis y alteraciones de coagulación, a través de neurotoxinas, fosfolipasas A2, seri-proteasas y metaloproteinasas. Los anticuerpos que neutralizan un tipo de toxina, no son capaces de neutralizar otras o toxinas similares en diferente especie.
Recientemente, diversos grupos de investigadores han sido capaces de demostrar la neutralización no restringida, con reactividad cruzada, como el grupo de Ahmadi que demostró 8 anticuerpos neutralizantes conocidos como nanocuerpos (pequeños anticuerpos) desarrollados en llamas (Lama glama). Las serpientes Mamba (Dendroaspis spp) producen dendrotoxinas y alfa-neurotoxinas que alteran las señales neuronales, pero las cobras y dinkhales usan otros tipos (citotoxinas y fosfolipasas) que dañan membranas y tejidos.
Los nanocuerpos son más estables y pueden soportar frío seco, con capacidad de ser transportados y almacenados sin refrigeración. Los anticuerpos elaborados en la llama y alpaca, confieren protección contra toxinas de 17 especies de serpientes.
Las mordeduras de serpientes matan a 20,000 personas en el África sub-Sahariana cada año, de las 300,000 mordeduras que ocurren en esta región y que conduce a 10,000 amputaciones.
Capacidad de gasto de energía en atletas de élite.
(Nature 2025; 646: 1032-3)
El cuerpo humano tiene techo metabólico, que la mayoría de los atletas no pueden sobrepasarlo.
Algunos atletas queman alrededor de 9,000 calorías al día, lo que posterior a excelente preparación a 30 a 52 semanas, su gasto de energía puede duplicarse, lo que significa que para atletas de élite, es muy difícil alcanzar y sobrepasar su máxima capacidad o techo metabólico (no lo exceden). Incluyen atletas dedicados al ciclismo, correr, nadar, etc.
En el caso de que el gasto de energía exceda 2.5 veces el máximo por período prolongado, aún con ingesta potencialmente suficiente, entonces inician fuentes corporales almacenadas, lo que pudiera incluir la ruptura muscular y comprometer su rendimiento.
GOTA
(McCormick, Singh J ACR Convergence 2025, Chicago)
La gota tradicionalmente se ha visto como padecimiento ligado a opulencia; el 5.1% de la población adulta en los EEUUA tiene este problema (más de 12 millones de personas) y más de 55 millones de individuos en el Mundo, con 95 millones afectados para el 2050.
La gota es parte del síndrome metabólico que incluye obesidad central, hipertrigliceridemia, LDL colesterol bajo, hipertensión e hiperglucemia. Cerca del 70% quienes tienen niveles de ácido úrico >10 mg tienen el síndrome.
La hiperinsulinemia permite la hipo-excreción renal de ácido úrico.
La gota conlleva 30% mayor presentación de enfermedad cardiovascular; el allopurinol disminuye el riesgo 30% o más a dos años de su empleo. En adición, la colchicina reduce riesgo de eventos cardiovasculares 18%. En suma, estatinas, colchicina, alopurinol, inhibidores de SGLT2 y GLP1 reducen estos problemas cardiovasculares. La metformina reduce 32% el riesgo de gota.



