(Cai M et al. N Engl J Med 2025; DOI: 10.1056/NEJMoa2510226)

En el 2020, se desarrollaron muy rápidamente las vacunas contra el coronavirus respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2), que representó una de las más grandes hazañas científicas recientes. En estudios controlados, la eficacia es de 95% con muy elevada protección contra la infección. Como muchos virus, éste, conlleva mutaciones substanciales con variabilidad de su eficacia actual.
En este estudio, los investigadores emplearon la base de datos del Departamento de Veteranos para evaluar la eficacia de la vacuna contra la COVID y su potencial asociación con visitas a departamentos de Urgencias, hospitalizaciones y muerte. El estudio observacional incluyó a 164,132 participantes con grupo comparador de 131,839 personas que recibieron sólo la vacuna de la influenza entre septiembre 3 y diciembre 31 de 2024.
A 6 meses de seguimiento, la efectividad de la vacuna fue de 29.3% para visitas a Emergencias, 39.2% para hospitalizaciones y 64% para muertes asociadas a la COVID-19. Lo anterior indicó la disminución substancial de riesgos medidos comparativamente con los que no se vacunaron de 28.2% para menores de 65 años, para personas de 65 a 75 y para los mayores de 75 años.
Premio Nobel en Fisiología o Medicina 2025
(Nat Rev Immunol 2025 oct)
EL premio Nobel de Medicina o Fisiología se otorgó a Mary E. Brunkow, Fred Ramsdell y a Shimon Sakaguchi por sus descubrimientos referentes a la tolerancia inmune periférica.
Shimon Sakaguchi identificó las células inmunes que se conocen como células T reguladoras que participan crucialmente contra el ataque inmune y previenen enfermedades autoinmunes. Subsecuentemente Mary Brunkow y Fred Ramsdell descubrieron las mutaciones del gen FOXP3 en ratones y humanos que resulta en enfermedad grave autoinmune y el mismo Sakaguchi relacionó el desarrollo y función de las células T reguladoras dependientes de FOXP3. Lo anterior explica la tolerancia inmune a tejidos propios mantenidos en la periferia y tiene implicaciones en las enfermedades autoinmunes, cáncer y trasplantes, con potencial promesa terapéutica.
Células T reguladoras para enfermedades autoinmunes y rechazo de trasplantes
(Bluestone JA et al. Nat Immunol 2025; 26: 819-24)
Como mencionamos, las terapias de células T son prometedoras para tratar enfermedades autoinmunes y para trasplantes. Terapias celulares autólogas, que incluyen el receptor a antígeno quimérico T (CAR-T), han emergido como terapias innovadoras para cáncer y enfermedades autoinmunes, particularmente eficaces para malignidades hematológicas y algunos tumores sólidos. Las investigaciones en terapia génica tienen costos de más de 15 mil millones de dólares
La vacuna de influenza disminuye hospitalizaciones y mejora insuficiencia cardíaca
(Lim GB. Nat Rev Cardiol 2025; 22)
Estudios a gran escala enfatizan que la vacunación contra la influenza reduce el número de hospitalizaciones por enfermedades cardio-respiratorias y mejora el pronóstico de quienes han sido hospitalizados por insuficiencia cardíaca
Entre 2022 y 2025 en Dinamarca, Tor Biering-Sorensen y col. aleatorizaron 332, 438 adultos mayores de 65 años para recibir dosis altas o dosis estándar de la vacuna para influenza, lo que arrojó 32% menos hospitalizaciones para el grupo de dosis altas y 27% menos en el grupo de dosis estándar.
El estudio español denominado GALFLU realizado en Galicia con 103,169 adultos de 65 a 79 años mostró 75% y 66% menos hospitalizaciones con dosis altas y estándar de la vacuna.
Estudio Chino observó que hay también ventajas en quienes posterior a hospitalizaciones reciben la vacuna.
Suplementos y Salud
(Rodrigues A. New York Times 2025; oct 8)
A principios de este año, un hombre de 49 años con dolor en el pecho visitó a Danielle Belardo, cardióloga. Durante algún tiempo, había estado tratando su colesterol alto no con la estatina sugerida por su médico, sino con suplementos de berberina y arroz de levadura roja, por ser “más naturales”. Los suplementos no habían controlado su enfermedad, ni mucho menos, no sólo seguía con el colesterol alto, sino que también tenía las enzimas hepáticas elevadas y enfermedad coronaria tan grave que necesitaba operación a corazón abierto.
Lo refirió para el procedimiento y empezó a darle dos medicamentos para bajar el colesterol, incluida una estatina. También le dijo que dejara los suplementos. Unas semanas después, los problemas hepáticos se resolvieron.
Una gran variedad de gomitas, píldoras y polvos se clasifican como suplementos, entre ellos vitaminas y minerales, compuestos como la creatina y productos a base de hierbas como la ashwagandha y la kava. Casi todos los médicos dicen que algunos de ellos tienen su lugar; las mujeres se benefician de tomar ácido fólico, por ejemplo, cuando intentan tener un bebé. Algunas personas con carencias de vitaminas o minerales, los suplementos pueden ayudarles.
Pero los suplementos también pueden provocar efectos secundarios, de los que a veces los pacientes se “asombran” al enterarse, dijo Mitra Rezvani, médica hospitalaria del Centro Médico Westchester de Nueva York. Muchos son simplemente incómodos, problemas estomacales, por ejemplo. Pero algunos son más graves. Un artículo publicado en The New England Journal of Medicine estimaba que los suplementos son responsables de 23, 000 visitas a Urgencias al año.
Y Jen Gunter, ginecóloga-obstetra de San Francisco, intenta no presionar demasiado. “Lo peor que puedes hacer es que un paciente sienta que no puede hablar contigo”, dijo. Aun así, cuando ve a otra paciente que toma suplementos probióticos, “siempre le digo: bueno, si esos funcionaran, usted no vendría a verme”.
Los eventos adversos como dermatitis, alteraciones gastrointestinales y de pruebas hepáticas y renales no son raras con el consumo de suplementos.
Gunter se preocupa por los suplementos ayurvédicos, algunos de los cuales incluyen plomo, arsénico y mercurio. El año pasado, investigadores de la Universidad de Míchigan calcularon que 15 millones de adultos estadounidenses toman un suplemento que podría causar toxicidad hepática, como la cúrcuma o el arroz de levadura roja.
En una ocasión, Rezvani trató a una mujer de 70 años que había experimentado náuseas, ictericia y orina oscura tras empezar a tomar un suplemento de cúrcuma, así como semaglutida, el compuesto del medicamento Ozempic. Ella y su equipo determinaron que el suplemento probablemente había dañado el hígado y posiblemente interactuaba con la medicación. La paciente dejó de tomar el suplemento. Poco después, su función hepática mejoró.
En algunos casos, la gente puede tomar un suplemento para controlar un síntoma no deseado, en lugar de someterse a pruebas médicas que revelarían la causa raíz del problema, como por ejemplo en caso de anemia por deficiencia de hierro asociado a problemas gastrointestinales indolentes como enfermedad ácido péptica o cáncer gástrico o de colon, por mencionar algunos.
Longevidad sana en las mujeres
(Smith DG. New York Times sept 2025)
Las voces más fuertes en el movimiento de la longevidad tienden a ser de hombres, pero un nuevo subgrupo de expertos influyentes, la “menoposse”, hacen recomendaciones hiperespecíficas sobre lo que deben hacer las mujeres para mantenerse sanas durante más tiempo.
Expertos en ginecología, epidemiología, ejercicio, nutrición y sueño sobre cómo optimizar el envejecimiento de la mujer, pueden necesitar un reajuste de las recomendaciones convencionales.
Ejercicio: hombres y mujeres deberían ejercitarse del mismo modo, concretamente en lo que se refiere al entrenamiento de fuerza. Actualmente es mucho más aceptable que las mujeres se dediquen al entrenamiento de fuerza, con oportunidad para que las mujeres mejoren su salud.
Tanto los hombres como las mujeres experimentan pérdida muscular gradual y progresiva a partir de los 30 años. Si las personas tienen menos músculo para empezar, a los 60 o 70 años pueden correr un mayor riesgo de desarrollar sarcopenia, pérdida muscular clínicamente significativa que puede afectar las actividades cotidianas. Las mujeres posmenopáusicas también tienen un riesgo sustancialmente mayor de osteoporosis. El entrenamiento de fuerza es una de las mejores formas de ayudar a protegerse contra estas dos enfermedades.
El levantar cualquier tipo de peso —ligero, moderado o pesado— puede mejorar la densidad ósea y desarrollar musculatura en mujeres y hombres. Esto no significa abandonar el ejercicio aeróbico. Las Guías de Actividad Física recomiendan al menos 150 minutos de actividad cardiovascular de intensidad moderada a la semana, junto con dos días de entrenamiento de fuerza.
Dieta y alcohol: para contribuir al crecimiento muscular, las mujeres, sobre todo a medida que envejecen, necesitan 1 a 1.2 gramos de proteínas al día por cada kilo de peso corporal.
Hay que considerar adoptar una dieta mediterránea, aconsejó Mónica Christmas, directora del Programa de Menopausia y del Centro para la Salud Integral de la Mujer de la Universidad de Chicago; tanto en hombres como en mujeres demuestra que es una de las mejores formas de reducir el riesgo de varias enfermedades crónico-degenerativas, incluidas cardiopatías y diabetes.
Las directrices dietéticas de Estados Unidos recomiendan no más de una bebida alcohólica al día para las mujeres y dos para los hombres.
Sueño: de siete a nueve horas por noche es lo ideal para ambos géneros. Pero las mujeres tienden a dormir peor que los hombres, dijo Shelby Harris, profesora clínica asociada de la Facultad de Medicina Albert Einstein y autora de The Women’s Guide to Overcoming Insomnia. Como resultado, esas horas en la cama pueden ser menos reparadoras para las mujeres.
La apnea obstructiva del sueño a edades más tempranas, predomina en los hombres, pero la diferencia entre los sexos se reduce tras la menopausia; “pasa desapercibida en las mujeres”, dijo Harris, porque los médicos la asocian estereotipadamente con “un varón mayor que tiene sobrepeso y ronca muy fuerte”.
Medicamentos: la terapia hormonal para la menopausia está aprobada para ayudar a aliviar algunos de los síntomas asociados a la menopausia (bochornos, sudores nocturnos y sequedad vaginal) y para reducir el riesgo de osteoporosis, aunque hay controversias de riesgo/beneficio.
Las estatinas inicialmente aceptadas desde hace 6 décadas para tratar el colesterol alto, son importantes para el sistema inmune y disminuir riesgo de problemas cardio y cerebrovasculares y potencialmente para disminuir riesgos de demencia e infecciones graves.
La vacuna contra el Herpes zóster puede ser especialmente beneficiosa para las mujeres, tanto porque las mujeres tienen mayor riesgo a este problema y además por pruebas recientes de que la vacuna puede reducir el riesgo de demencia.



