México y Ecuador cumplen un año con relaciones diplomáticas rotas

La detención de Jorge Glas en la embajada mexicana en Quito mantiene tensas las relaciones entre ambos países, con un litigio activo ante la Corte Internacional de Justicia.

A un año del asalto policial a la embajada de México en Quito y la detención del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, las relaciones diplomáticas entre México y Ecuador continúan rotas, en medio de un conflicto legal ante instancias internacionales y con pocos avances hacia una solución bilateral.

El 5 de abril de 2024, agentes de la Policía Nacional ecuatoriana ingresaron sin autorización a la sede diplomática mexicana para detener a Glas, quien había recibido horas antes asilo diplomático por parte del Gobierno mexicano. El incidente, calificado por México como una violación al principio de inviolabilidad de las sedes diplomáticas, provocó la inmediata ruptura de relaciones.

Glas, figura destacada durante el gobierno de Rafael Correa (2007-2017), fue trasladado a la prisión de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil, donde permanece desde entonces. En el momento de su detención, cumplía una condena por corrupción y enfrentaba nuevas acusaciones por presunta malversación de fondos vinculados a la reconstrucción tras el terremoto de 2016.

La abogada del exvicepresidente, Sonia Vera, asegura que la salud de su defendido es crítica y se ha deteriorado en prisión. Denunció además el incumplimiento por parte del Estado ecuatoriano de las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que incluyen atención médica adecuada y condiciones de reclusión seguras.

El 14 de marzo pasado, la Fiscalía ecuatoriana formalizó cargos contra Glas y otras ocho personas por presunto peculado. Se les acusa de haber destinado fondos de emergencia a proyectos que no cumplían con los criterios de urgencia ni necesidad. La defensa sostiene que el proceso presenta irregularidades legales y carece de pruebas concluyentes. Un juez decidirá el 15 de abril si el caso avanza a juicio.

En el plano internacional, ambos gobiernos se han enfrascado en un litigio ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que analiza denuncias cruzadas. México argumenta que Ecuador violó la Convención de Viena al allanar una sede diplomática, mientras que Ecuador acusa a México de haber abusado del asilo para proteger a una persona con causas judiciales activas.

La Corte fijó el 22 de abril de 2025 como la fecha para que Ecuador presente sus argumentos, mientras que México deberá hacerlo en enero de 2026.

En paralelo, la defensa de Glas solicitó a la CIDH escalar el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, debido a lo que considera una situación de riesgo grave y persistente violación a sus derechos fundamentales.

El presidente ecuatoriano Daniel Noboa ha declarado recientemente estar dispuesto a dialogar con la futura presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, aunque dejó claro que el otorgamiento de un salvoconducto a Glas sigue siendo un punto innegociable que impide cualquier acercamiento. “Si la condición es mandar a Glas a México, no hay nada que hablar”, expresó.

Sheinbaum, por su parte, ha expresado su esperanza en que una eventual victoria de la candidata Luisa González en la segunda vuelta presidencial ecuatoriana facilite el restablecimiento de los vínculos diplomáticos. Las elecciones en Ecuador están previstas para el 13 de abril.

Por ahora, el conflicto sigue marcado por posiciones firmes de ambos gobiernos, un caso judicial en marcha y la intervención de organismos internacionales, sin una solución a corto plazo a la vista.

¡SIGUE NUESTRO MINUTO A MINUTO! Y ENTÉRATE DE LAS NOTICIAS MÁS RELEVANTES DEL DÍA