El exarzobispo de Washington fue expulsado del sacerdocio por abusos sexuales a menores y seminaristas.

El excardenal estadounidense Theodore McCarrick, quien fuera uno de los clérigos de mayor rango en la Iglesia Católica de Estados Unidos antes de enfrentar múltiples denuncias de abuso sexual, falleció a los 94 años. La noticia fue confirmada este viernes 4 de abril por el arzobispo de San Diego, Robert McElroy, quien hizo un llamado a orar por las víctimas del exprelado.
De acuerdo con información de medios locales, el fallecimiento de McCarrick ocurrió el jueves en el estado de Misuri, donde residía desde hace algunos años. Nacido en Nueva York en 1930, McCarrick tuvo una larga carrera en la jerarquía eclesiástica, desempeñándose como arzobispo de Newark y posteriormente de Washington D.C., hasta ser elevado al rango de cardenal en 2001 por el papa Juan Pablo II.
Su trayectoria eclesiástica dio un giro drástico en 2018, cuando fue acusado públicamente de haber abusado sexualmente de menores, así como de varios seminaristas adultos, durante décadas. Como consecuencia, McCarrick renunció a su ministerio ese mismo año. En 2019, tras un proceso canónico, el Vaticano concluyó que era culpable de abuso sexual y lo despojó de su estado clerical, siendo el primer cardenal en recibir tal sanción.
En un comunicado, el arzobispo McElroy expresó: “Hoy me enteré del fallecimiento de Theodore McCarrick, exarzobispo de Washington. En este momento, siento especial preocupación por aquellos a quienes perjudicó durante su ministerio sacerdotal. A pesar de su dolor constante, oremos con firmeza por ellos y por todas las víctimas de abuso sexual”.
En 2023, un tribunal en Massachusetts desestimó un caso penal contra McCarrick, al considerar que no estaba en condiciones de enfrentar juicio debido a un diagnóstico de demencia. La decisión judicial generó reacciones divididas entre víctimas y defensores de derechos humanos.
Durante su época como figura prominente de la Iglesia Católica en Estados Unidos, McCarrick desempeñó un papel relevante en la recaudación de fondos para el Vaticano y mantuvo vínculos con figuras públicas, líderes políticos y donantes de alto perfil. Sin embargo, su caída marcó un hito en la crisis de abusos sexuales en la Iglesia, poniendo de relieve la necesidad de reformas internas en los procedimientos de supervisión y rendición de cuentas.
El Vaticano no ha emitido hasta el momento un posicionamiento oficial sobre su fallecimiento.