Más de 170 mil pequeños agricultores de Chiapas podrían verse afectados.

La posible imposición de un arancel del 25% a los productos mexicanos por parte del presidente estadounidense Donald Trump ha encendido las alarmas entre los productores de café y cacao en Chiapas. Más de 170 mil pequeños agricultores dependen de la exportación de estos cultivos, y la medida podría poner en riesgo sus ingresos y la estabilidad del sector.
En un esfuerzo por evitar este golpe económico, la Red Maya de Organizaciones Orgánicas, en conjunto con más de 30 asociaciones cafetaleras y cacaoteras, envió una carta al secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, solicitando la exención de estos productos de la nueva política arancelaria. México exporta anualmente 871 millones de dólares en café y cacao a su vecino del norte, siendo este su principal mercado.
Jorge Aguilar Reyna, director comercial del Centro Agroecológico San Francisco de Asís, advirtió que, de concretarse los aranceles, los productores mexicanos tendrán que buscar nuevos mercados o trasladar los costos al consumidor estadounidense, lo que podría reducir la demanda y abrir la puerta a proveedores de otros países.
El nerviosismo es evidente en la región. México, el principal socio comercial de EE.UU., exporta 226 millones de dólares en café sin tostar y 645 millones de dólares en cacao. Con una producción de dos millones de sacos anuales en Chiapas, la incertidumbre sobre el futuro de estas exportaciones crece entre los agricultores.
Iván Román Noriero, gerente de producción agroecológica del Centro San Francisco de Asís, explicó que varias cooperativas ya han detenido los envíos a EE.UU. a la espera de una resolución. “Actualmente tenemos diez contenedores aquí en la bodega en proceso, esperando que se llegue a un buen acuerdo para poder enviarlos”, comentó.
Ante esta situación, los productores también han solicitado apoyo al Gobierno federal para mitigar los efectos de los aranceles en caso de que se hagan efectivos. Argumentan que la Asociación Nacional del Café de EE.UU. ha reconocido que no existen alternativas viables al café importado y que un aumento del 50% en los precios afectaría tanto a la industria como a los consumidores estadounidenses.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha declarado que esperará al jueves para anunciar un plan de acción tras la confirmación de la nueva política comercial de Trump. Mientras tanto, los productores mexicanos mantienen la esperanza de que el diálogo entre ambos gobiernos evite una crisis en el sector.