El Gobierno pone fin al visado de residencia por compra de inmuebles; busca frenar la especulación inmobiliaria.

A partir de este jueves, España pondrá fin a las llamadas Golden Visa, un programa que permitía a ciudadanos no comunitarios obtener el visado de residencia a cambio de inversiones inmobiliarias superiores a 500,000 euros.
El programa, aprobado en 2013 durante el gobierno del Partido Popular, surgió como una estrategia para reactivar el mercado inmobiliario tras la crisis financiera. Desde entonces, ha concedido más de 14,500 permisos, con un auge significativo en los últimos años impulsado por el brexit y la guerra en Ucrania.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, justificó la eliminación de este mecanismo argumentando que ha contribuido al encarecimiento de la vivienda en ciudades como Madrid y Barcelona, dificultando el acceso de los ciudadanos a la compra de inmuebles. “La vivienda es un derecho, no un mero negocio especulativo”, afirmó el mandatario.
El programa permitía obtener residencia no solo por la compra de bienes raíces, sino también por inversiones en depósitos bancarios, deuda pública, acciones, fondos de inversión y proyectos empresariales. La mayoría de los beneficiarios han sido ciudadanos chinos y rusos, concentrando sus adquisiciones en las principales ciudades del país.
Además de la eliminación de las Golden Visa, el Gobierno estudia medidas para restringir aún más la compra de vivienda por parte de extranjeros no comunitarios, incluyendo un posible desincentivo fiscal que podría implicar un IVA del 100% o un ajuste en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.
Desde el sector inmobiliario, advierten que la medida tendrá un impacto limitado, pues los compradores internacionales suelen buscar inmuebles de lujo en ubicaciones específicas, un mercado diferente al de la demanda nacional. No obstante, lamentan el mensaje negativo que esto podría enviar a los inversores extranjeros.