Odai al-Rabei, de 22 años, fue brutalmente asesinado por las Brigadas Al-Qassam tras ser señalado de participar en protestas contra Hamás.

Odai al-Rabei, un joven de 22 años originario de Gaza, fue secuestrado, torturado y asesinado por las Brigadas Al-Qassam, brazo armado de Hamás. Rabei fue acusado de traición por su participación en protestas contra el grupo islamista, un acto que le costó la vida. La familia del joven denunció que fue arrastrado y sometido a una brutal tortura utilizando diversas herramientas, lo que ha provocado indignación y rechazo en la comunidad.
El funeral de Odai al-Rabei fue marcado por un fuerte reclamo de justicia. Los familiares del joven exigieron una “mano de hierro” contra los responsables de su muerte y prometieron venganza. Durante el evento, hicieron un llamado a las organizaciones de derechos humanos, pidiendo apoyo para el pueblo de Gaza, quien consideran está siendo oprimido por las milicias de Hamás.
Odai era conocido por su devoción religiosa. Durante el Ramadán, solía ayunar, rezar y leer el Corán. Sin embargo, su vida se truncó tras ser acusado de ser un «traidor». En las redes sociales, algunos seguidores de Hamás justificaron su muerte, señalando que la organización no mata sin motivo y que actúa únicamente contra “sionistas y traidores”. Además, lo acusaron de colaborar con los israelíes como espía, lo que, según afirman, causó la muerte de otros palestinos.
Este trágico suceso subraya las profundas divisiones internas en Gaza, donde la represión política y las acusaciones de traición continúan afectando a la población. El asesinato de Rabei ha aumentado las tensiones entre los que apoyan a Hamás y aquellos que cuestionan sus métodos de control en la región.