
Su nombre se debe al ballenero Black Warrior que encalló en 1858 en sus aguas, y de hecho sus restos permanecieron en la laguna durante décadas.
Es parte de la Reserva de la Biosfera El Vizcaino y forma parte de una gran corredor biólogico compuesto por lagunas, costas, planicies y sierras que tienen un alto valor biológico.
Guerrero Negro es una ciudad que esta justamente a la mitad de la península y es el centro urbano principal del área en donde se encuentran la laguanas de Ojo de Liebre, Guerrero Negro y San Ignacio.
El poblado surgió como resultado de la explotación de las salinas y cuenta con hoteles, restaurantes que ofrecen la comida típica de la región que se compone básicamente de productos del mar, tiendas de artesanías y todos los servicios que requieren los visitantes.