Carlitos fue ejecutado de 15 balazos; su mamá dice que sus amigos siempre andaban armados

Carlos no trabajaba ni estudiaba. Vivía en una de las colonias más violentas del mundo -fundada con ex convictos-, en Tijuana, Baja California, y de acuerdo a su madre, sus amigos, casi todos ellos de su edad, siempre andaban armados. Solo tenía 13 años cuando fue balaceado por dos hombres. La Fiscalía de Justicia confirmó que no se trató de una víctima colateral, sino que el ataque fue directo.
Su identidad es mantenida en reserva por las autoridades, las cuales tienen información de que dos hombres armados le dispararon hasta en 15 veces y algunos proyectiles acertaron en la cabeza.
Antes de ser alcanzado por las balas, “Carlos” trató de correr hacia su casa, pero no logró llegar.
Su madre, quien se encontraba en la casa junto con un hermano de la víctima escuchó los disparos y su instinto la hizo salir para encontrarse con que su hijo de 13 años yacía en un charco de sangre.
Había pasado la tarde en las canchas de futbol de la colonia Camino Verde, las cuales se han convertido en un espacio de venta de drogas o de armas. Con uno o hasta tres muertos cada semana, esta demarcación es una de las más violentas de todo el país, y la caseta de la Policía Municipal que se encuentra a la entrada de la misma no solo está abandonada, sino que ha sido vandalizada.
La fiscal agregó que “desafortunadamente donde se llevaron a cabo los hechos son puntos que se tienen detectados como venta de narcomenudeo, de actividades relacionadas con el narcomenudeo”.


