Fue la primera vez que el hoy Campeón Superpluma OMB ‘mordió el polvo’, como se dice por ahí, pero asegura que él y su equipo demostraron que pueden resolver una situación del tipo
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El pugilista Emanuel “Vaquero” Navarrete asegura que hoy le causa alegría haber conocido lo que es caer en el ring, porque ello le trajo sólo cosas buenas. Y es que el triple monarca pasó del drama a la gloria, se calzó el cinturón Superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), pero además asevera, en el mismo sentido, supo manejar la situación, y salir avante luego de cuatro rounds en los que realmente recibió candela de su rival australiano.
“Sabemos muchos que no pierde el que se cae a veces, sino más bien el que no se levanta, y la verdad estoy bien contento por esa parte; Liam hizo su trabajo, se veía que tenía muchas ganas de obtener un título mundial, que venía a demostrar que no estaba sólo de paseo, y la verdad que me dio mucho gusto tocar la lona, sentir esa tensión.
“Primera vez que toco la lona, y de repente muchos no saben qué hacer, o no saben cómo reaccionar; afortunadamente con la esquina tuvimos la capacidad de resolver, de levantarnos, de seguir peleando y terminar la pelea.
Ahora sabemos que estamos bien preparados y que vamos a responder bien a estas situaciones”.
Tradicionalmente, Emanuel siempre enfrentó a boxeadores más chicos de estatura que él, y con el último contendiente se invirtieron las pintas y, sin que sea un pretexto, pues le da mérito al buen trabajo de Wilson, lanza que eso lo descontroló en el arranque del combate.
“Más que confiarme, fue un desconcierto total, porque de repente la altura de él, y tenía un buen boxeo, tipo olímpico y entonces se me estuvo complicando; de hecho, eso siempre se me complica, como todos saben, yo soy más como de choque, que andar moviéndome, o administrando tanto el ring, entonces esa parte se nos complica y fueron cuatro rounds en los que aprendimos bastante y en los que batallamos mucho.
“El mérito se lo damos a Liam, no esperábamos que fuera a ser tan complicado, sabíamos que la altura iba a ser un problema o un factor importante, esas cositas me desconcertaron un poco, frío de pronto uno no suelta tantos golpes, son cosas que normalmente se van superando.
Afortunadamente la caída me ayudó a prenderme, a soltarme y a hacer una mejor pelea.
“Muy raramente enfrenté a peleadores que superaran mi estatura, de alcance yo era un poco más alto, pero Liam sabía tomar su distancia y ese tipo de cosas me desconcertaron”, analiza.