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    La otra pandemia:

    By on 22 junio, 2021
    QUIJOTE

     

    • La delincuencia

    a epidemia de coronavirus atraído aparejada otras pandemias sumamente graves entre ellas una crisis económica de la que la sociedad mexicana tardará por lo menos 10 años en recuperarse, es decir llegar a un nivel que tenía en 2019.
    En el caso de México en donde lamentablemente se minimizó el impacto y la trascendencia de esta enfermedad que abarcó a todo el mundo y que ha sido la más contagiosa y mortal de los últimos 100 años, me refiero al virus Covid-19.

    Pero la severa crisis económica ha pegado mucho más fuerte en sociedades que no tenían una estructura económica firme como ha sucedido con México: aquí, en nuestro país se han cerrado miles de empresas grandes y decenas de miles de pequeñas y medianas empresas que son las que más mano de obra generan.

    Esa mano de obra desempleada no ha tenido adonde recurrir a buscar más trabajo porque durante estos 13 o 14 meses de pandemia se han ido cerrando una empresa tras otra de todo tipo.

    Toda esa población desempleada que son millones de mexicanos por lo general tiene dependientes económicos a los cuales hay que darles sustento, atención médica, educación, transporte, vivienda y sin un ingreso seguro todos esos desempleados hombres y mujeres han tenido que recurrir necesariamente a lo que sea para no dejar morir materialmente de hambre a sus familias.

    El gobierno de la República ha simulado dar apoyos, abril empleos, pero la realidad es que únicamente ha dispersado los recursos económicos entre la burocracia que vive no ha trabajado durante 14 meses y ha estado percibiendo sus salarios y prestaciones completas.

    La población perjudicada ha vendido todo lo que ha tenido de valor para poder subsistir medianamente o pobremente pero al ir acabándose sus bienes materiales y no encontrar mercado para su mano de obra hasta cierto punto es explicable o justificable que se dedique a cometer actos delictivos fundamentalmente robos patrimoniales o asaltos en la vía pública y en los domicilios para poder tener algo que vender en el mercado negro y poder comprar un poco de alimento.

    En otros de los casos la delincuencia organizada ha tenido un gran mercado de mano de obra disponible para echar mano a precio muy barato, ya que en su mayoría son jóvenes desesperados porque su futuro se ha visto truncado y sin la menor esperanza de que se recomponga.

    Los jóvenes que ayer eran obreros muchos se han convertido en sicarios. Otros como los jóvenes estudiantes que han tenido que abandonar sus estudios profesionales debido al cierre de universidades e institutos de educación superior se han enrolado como narco minoristas para obtener algún ingreso para empezar a cimentar su futuro.

    Desde las autoridades federales, estatales y municipales no ha habido un plan emergente de apoyo para todos estos jefes de familia desempleados por la pandemia.

    Tampoco han existido planes de contención para detener la delincuencia que hoy azota toda la mancha urbana en San Luis Potosí ya no solamente en las noches se cometen atracos patrimoniales si no a plena luz del día se roba lo que sea, desde polveras de las llantas de los carros, faros, rompen vidrios de los autos para robar radios y estéreos y si es posible llevarse lo que haya dentro de los vehículos que sea de valor.

    También hoy ya no solamente se secuestran personas sino también mascotas que aparentemente son queridas y apreciadas por sus dueños para pedir rescates que casi siempre consiguen.

    Las extorsiones es otra forma común actual de obtener dinero fácil.

    Ya no sólo atacan a los clientes al salir de los cajeros sino cuando alguien paga en alguna tienda con alguna tarjeta bancaria lo siguen y lo secuestran sin importar la edad o el sexo para exigirle que les entregue la tarjeta bancaria y desde el nip y van hasta algún cajero o a varios cajeros y retiran diversas cantidades, asimismo al conocer el saldo en los cajeros automáticos van a tiendas y adquieren productos y pagan con esa tarjeta, horas más tarde liberan al secuestrado o secuestrada y es lo que en términos estadísticos se llama secuestro Express.

    En todos los municipios y desde luego también en San Luis Potosí existe una llamada policía preventiva cuya función es prevenir los delitos pero dicha policía está totalmente, si, totalmente rebasada y las autoridades municipales no tienen absolutamente ningún interés en establecer una estrategia de contención para todos estos delitos que elegantemente llaman menores y que son derivados de la pandemia de Covid 19.

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