Los sindicatos

  • Y la 4T en San Luis Potosí

A espaldas y hasta en contra de los afiliados a diferentes sindicatos los secretarios generales humildemente se acercan a los dirigentes de la 4T para negociar privilegios para ellos poniendo en medio a su militancia sindical.
Es bien sabido que hasta ahora los sindicatos han logrado ser intocables en sus finanzas por parte de las autoridades hacendarias. Asimismo también he sabido que no existe un Secretario General de algún sindicato que esté en la miseria, es más se ostentan detener grandes propiedades y poseer elegantes vehículos.
Tal es la ambición del poder que brinda actualmente un sindicato que se ha dicho reiteradamente que serán secretarios generales de algún sindicato hasta que la muerte los separe como comúnmente sucede.
Esta es seguramente la frase de la mayoría de los llamados “líderes sindicales” que una vez posicionados en las secretarías generales de los sindicatos de trabajadores no van a soltar el cargo hasta que mueran.
En México a partir de la post revolución en que empezaron a formarse los sindicatos estamos llenos de estos ejemplos tanto a nivel nacional como en los diferentes estados de la República, quien recuerde el nombre de Fidel Velázquez Sánchez recordará que fue secretario de la CTM hasta el día de su muerte; la CTM agrupaba a la mayor cantidad de sindicatos de trabajadores en la República mexicana incluyendo el sindicato de petroleros, el de electricistas, el de ferrocarrileros, el trabajadores de la radio y televisión.
Y la realidad es que la idea de sindicalismo que nació en en Norteamérica a finales del siglo XIX era la de defender los derechos más elementales de los obreros. Pero una vez que a partir de la primera mitad del siglo XX había una ley Federal del trabajo, se apropiaron como esclavistas de la libertad de los trabajadores y del manejo de los contratos de trabajo.
De esta manera los secretarios generales de los sindicatos de las diversas actividades industriales definían y definen quienes tienen derecho a realizar un trabajo, en muchas ocasiones entorpeciendo a la propia industria.
Agrupar a los trabajadores en sindicatos para negociar supuestos “contratos colectivos de trabajo” que los mismos trabajadores nunca conocían y que los “líderes sindicales” acordaban con los patrones, estando siempre de lado de los propietarios de las empresas.
Era tan sencillo como buscar un incremento salarial de determinada cantidad para todos los trabajadores, pero el patrón negociaba entregar una determinada cantidad permanentemente al “representante de los trabajadores” si éste aceptaba que la cantidad de incremento fuera mucho menor.
En San Luis Potosí tenemos ejemplos que sorprenderían si nos damos cuenta que en el sindicato de burócratas al servicio del gobierno del Estado la Secretaría General tiene 30 años consecutivos en este cargo, en el sindicato de trabajadores de la industria del radio y la televisión el Secretario General tiene 27 años y su antecesor estuvo 30 años en ese puesto que le heredó para cuidar sus intereses.
Hoy ningún trabajador puede tener una plaze el gobierno del Estado si el sindicato no lo aprueba; pero también nadie puede ocupar una plaza en la industria del radio y televisión sí el Secretario General de ese sindicato no lo aprueba; y de llegar a probarlo anticonstitucionalmente cobra al trabajador lo que arbitrariamente han llamado “cuota de desplazamiento”.
En todos estos casos es fácil darnos cuenta del enriquecimiento de los líderes sindicales y de sus familias, desde luego a través de las prebendas indicarles.
En el caso de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en San Luis Potosí desde su creación hace un poco menos de un siglo habido solamente tres secretarios generales: Salvador Díaz Macías, J. Guadalupe Vega Macías y Emilio de Jesús Ramírez.
Fácilmente se puede encontrar una gran corrupción en el ambiente sindical en San Luis Potosí y a nivel nacional, solamente que los “líderes sindicales” hábilmente han sabido sentarse en la mesa de la 4T para convertirse en inamovibles y que nadie revise sus cuentas bancarias.