Cómo limpiar una casa

Básicamente, necesitas: aspiradora, trapeador, cubetas, agua, jabón, paños o trapos, guantes y, si lo deseas, limpiador. La escoba puedes utilizarla en caso de no tener aspiradora, sin embargo, aspirar es más efectivo y recomendado, pues evitas levantar el polvo y los ácaros, enemigos de las personas alérgicas. La técnica consiste en:
Balde con agua jabonosa y/o detergente. Lavar y tallar las superficies con esta mezcla y un trapo o jerga.
Balde con agua limpia. Enjuagar y secar con un trapo diferente.
Balde con solución desinfectante (una opción es agua con cloro). Desinfectar las superficies utilizando un trapo diferente a los procesos anteriores. al limpiar eliminas la suciedad, impurezas y gérmenes de las superficies, es decir, disminuyes su cantidad, más no los matas. Por el contrario, al desinfectar, matas los gérmenes, aunque no necesariamente limpias, razón por la que se recomienda desinfectar después de la limpieza habitual de tu casa.
Para desinfectar, se recomienda usar desinfectantes de uso doméstico, una fórmula efectiva es mezclar cloro con agua, cuidando no inhalar los vapores, manteniendo una buena ventilación y evitando mezclar con otras sustancias. ¿Qué productos de limpieza no se deben mezclar?.- Mezclas como cloro con amoniaco, cloro y alcohol, y en general cualquier combinación de cloro con otro limpiador e incluso vinagre, puede resultar tóxico y provocar cuadros tanto a nivel respiratorio como a nivel dermatológico.

Otras combinaciones que podrían parecer inofensivas, pero en realidad no es así, son el vinagre con agua oxigenada o vinagre con bicarbonato de sodio. Conoce más sobre las mezclas que pueden producir gases tóxicos.

¿Cómo hacer la limpieza de una casa?
Siguiendo una “regla”: de arriba a abajo y de adentro hacia afuera. Es un básico y sencillo de seguir, de esta forma no estarás jalando el polvo o suciedad de las demás habitaciones a la sala que ya habías limpiado. Asimismo, existe un orden a seguir en cada habitación.

Primero se debe limpiar el techo. Sí, solemos pasarlo por alto, literal, pero en él se pueden acumular telarañas y polvo en los bordes entre una pared y otra. A este le siguen las paredes, pasar la aspiradora o un trapo húmedo de arriba hacia abajo, puede ayudar a eliminar el polvo y algunas manchas ligeras… ojo con dañar la pintura. Y, claro, no olvides las ventanas. Al empezar por el techo y las paredes, evitarás el dolor de cabeza de que se te ensucien los muebles ya limpios.

Lo siguiente son los muebles. En el caso de los estantes o vitrinas, también comienza de arriba hacia abajo y no olvides limpiar debajo de los adornos o cosas que tengas sobre éstas, no hagas trampa. Asimismo, aspira los sillones y sillas, y no olvides lavar las fundas y cortinas. Aquí una guía de cada cuánto lavarlas.

Finalmente, limpia el suelo. Aspira toda la superficie, incluidos esos rinconcitos que nadie ve, posteriormente trapea con tu detergente o agua y jabón, para terminar desinfectando. Deja ventilar para que los vapores se dispersen por completo.