El padre Rubén Pérez fortalecimiento espiritual

  • Una persona es sólida espiritualmente puede sortear cualquier adversidad

Para los lectores de El Heraldo de San Luis en tiempos de pandemia platicamos con el padre Rubén Pérez Ortiz, párroco de la Parroquia de Nuestra señora de los Remedios (Tequis) quien nos dice: “Con mucho gusto les comparto que en estos tiempos tan difíciles en familia que nos toca enfrentar o las realidades que tenga cada uno, no hay nada mejor que estar profundamente unidos. Las adversidades nos unen y esta adversidad que estamos enfrentando como humanidad nos tiene que fortalecer en la unidad en tantos hogares, que confinados nos permite reafirmar el cariño, gratitud, lo que significa la vida de cada uno.
No dejarnos atrapar por la desesperación o la angustia sabiendo que la mano buena de Dios aquí está, que nos deja, no nos abandona y que nos permita salir adelante con todas estas circunstancias tan difíciles.
Recordar que la unidad, el dialogo constante, el estar comentando, el estar comentando, platicando, diálogos profundos, retroalimentadores, ilusiones, esperanzas, proyectos que siguen adelante, porque esto será una pausa pero luego se va a retomar la vida. En este tiempo de estar confinados nunca habíamos tenido tanto tiempo para pensar en sí mismos, para ver cómo iba nuestra vida, como van nuestros aspectos que tendremos que re direccionar. Un aspecto importante es Dios, que lo hemos hecho a un lado y que nos permite justamente interiorizar.
Este tiempo de pandemia sea una oportunidad muy buena para seguir creciendo y acrecentando esta parte que nos sostiene. Yo estoy muy convencido de que una persona es sólida espiritualmente puede sortear cualquier adversidad. Pero cuando alguien podrá ser muy sólido físicamente pero le falta lo que lo motiva, lo que lo provoca, lo que lo hace salir ahí se complica. Fortalecer mucho la vida espiritual, mucho nos va ayudar, unirnos, diálogo, luego interiorizando, direccionando y desde luego potenciando más nuestra vida de oración.
Finalmente para los padres de familia, quienes están al frente de una familia, no deben permitirse quebrarse, acobardarse, son los de adelante. Hubo en el pasado gente que lucho porque tuviéra mos bienestar. Por eso si nosotros somos el resultado de gente que pasaron guerras, hambres pasaron, cuantas tribulaciones pasaron. Ellos salieron adelante… ¿Porque nosotros no salir adelante? Cuan do ahora nos toca esto. También a nuestros abuelos, bisabuelos les tocaron vivir persecuciones, hambrunas, pestes. Les tocó vivir sin todas las comodidades que tenemos ahora y salieron adelante. Lo peor que nos puede pasar que nos llegue la angustia, la desesperación y nos agarre así. Sin la fortaleza espiritual, Interiorizamos busquemos más a Dios, tratemos de comunicarnos con él.
Se cerraron las iglesias, pero se abrieron la otra iglesia, la chiquita, la de la casa que es ahí donde surgió el cristianismo ahí donde se reunían las familias. Como familia privilegiemos momentos de oración, momentos de interiorización.
¡Primero Dios vamos a salir!