Joe Biden ganó este martes las elecciones primarias en Florida, Illinois y Arizona, tomando una significativa ventaja de cara a la nominación presidencial del Partido Demócrata, en un momento en el que Estados Unidos se ve envuelto por las preocupaciones sobre el coronavirus.
El triunfo del exvicepresidente fue, asimismo, un nuevo golpe para el senador por Vermont, Bernie Sanders, cuya ventaja inicial se evaporó después de que los votantes afroestadounidenses y blancos de clase trabajadora de todo el país le han otorgado su apoyo a Biden.
No obstante, las primarias de este martes demostraron la tremenda incertidumbre que enfrentan las elecciones demócratas que coinciden con los esfuerzos por frenar la propagación de un virus que ha alterado gran parte de la vida cotidiana de Estados Unidos.
Las urnas se cerraron en Ohio, pero los comicios continuaron en Florida, Illinois y Arizona, en donde algunos votantes y funcionarios electorales reportaron problemas.
Es la tercera semana consecutiva en que Biden acumula triunfos después de que su victoria en Carolina del Sur el mes pasado revitalizó lo que lucía como una campaña agónica. Desde entonces, la mayoría de los líderes del partido le han otorgado su respaldo al considerarlo la mejor opción para vencer al presidente Donald Trump en noviembre.
Mientras muchas personas trabajan desde casa, y las escuelas y comercios permanecen cerrados, las primarias han permanecido en el limbo, sin mítines multitudinarios.
El camino de Sanders a la nominación se complicó enormemente, pero no se prevé que abandone la contienda, apostando porque el panorama político nacional cambie mientras el virus continúa transformando la vida de los ciudadanos de todo el país.
Trump ‘amarra’
nominación
presidencial
por el Partido
Republicano
El presidente Donald Trump aseguró este martes la nominación presidencial del Partido Republicano, al haber superado la cantidad mínima de delegados que necesitaba.
Trump, que tuvo una oposición meramente simbólica, suma más de los mil 276 delegados que necesitaba tras haber ganado las elecciones primarias presidenciales de Florida e Illinois este martes, de acuerdo con el conteo de delegados de The Associated Press.
Eso convierte a Trump en el candidato republicano indiscutible, mientras los demócratas siguen decidiendo entre el exvicepresidente Joe Biden y el senador de Vermont Bernie Sanders.
Es la fecha más temprana que el calendario de delegados permite para que un republicano asegure la nominación.
“Muestra el entusiasmo por el presidente Trump, muestra lo unidos que están los republicanos respecto al presidente Trump y lo intenso que es su apoyo hacia él”, dijo Tim Murtaugh, portavoz de la campaña del mandatario, quien apuntó que Trump ha establecido récords de votos, incluso en votaciones poco concurridas.
“Los republicanos y los simpatizantes del presidente Trump han estado ansiosos de involucrarse en el proceso que terminará con su reelección en noviembre”, señaló Murtaugh.
Trump inició el día con mil 141 delegados y necesitaba 135 más para ganar. Las victorias en Florida e Illinois fueron grandes debido a que sus primarias otorgan todos los delegados al ganador.
Independientemente del orden de los resultados, la campaña de Trump pretendía dar el crédito a Florida por colocarlo en la cima para destacar a un estado que fue de suma importancia para su victoria en 2016 y que probablemente volverá a necesitar para ganar en 2020.
El presidente había acumulado los delegados disponibles de esta temporada de primarias, excepto uno, ya que el exgobernador de Massachusetts, Bill Weld, ganó un delegado en el caucus de Iowa.
Ese único delegado para Weld puede votar ahora por Trump si es el único candidato nominado, de acuerdo con las reglas del Partido Republicano.
La nominación de Trump se dio mucho más rápido que en 2016, cuando superó el número mágico a fines de mayo en Dakota del Norte.
