La naturaleza es el tema central de la exposición Instantes y silencios de la pintora y grabadora Nunik Sauret (Ciudad de México, 1951), considerada una de las artistas que mejor domina la técnica japonesa y quien celebra 50 años de trayectoria.
Con una selección de 80 piezas que serán mostradas al público a partir de mañana y hasta el 31 de mayo.
La artista que echa mano de las antiguas civilizaciones y recuerda la fragilidad y la posibilidad de la vida, comentó que en esta muestra aborda temas como la desintegración de los ecosistemas y la biodiversidad, los elementos tóxicos que los han dañado, la contaminación de los manglares y un acercamiento particular al pájaro ibis, ave ligada a la cultura egipcia y al dios Toth.
Quien tiene el cuerpo humano, cabeza de ibis y que fue el dios de la sabiduría, de la magia, de la escritura y de los astros.
Esta ave me ha interesado porque se ha utilizado tanto en tumbas como en sarcófagos, en papiros y en el Libro de las horas o Libro de los muertos. Sabemos que este pájaro dejó de existir en la época occidental medieval”, detalló.
Sin embargo, desde hace dos décadas volvieron a aparecer en España y los han mantenido en cautiverio, para reproducirlos, así que es una muestra de cómo una especie se vuelve a regenerar, aunque otras especies de peces y aves han caído muertas.
“Sin embargo, a mí se me hizo interesante lo que ha sucedido con el ibis y eso tiene que ver con la migración de la semilla”, añadió.
Y, al mismo tiempo, define el carácter del instante que captura en la muestra: “Un instante es una abstracción del tiempo, ya de por sí abstracto e indefinible.
Esta muestra es una sucesión de instantes creativos, una relación con el tiempo que queda marcada en la huella directa de la estampación y en los diferentes materiales.
En cuanto a los silencios, éstos aluden a las pausas entre una obra y otra.
