La marcha “Por la Vida” que se realizó ayer en realidad fue una marcha “Antiaborto” impulsada por instituciones religiosas y políticas ultraconservadoras, afirmó la militante feminista, Roxana Hernández, que señaló que lo que se pone a discusión no es optar entre “la vida o la muerte”, sino que más bien se discuten leyes que lleven a la cárcel a mujeres, en su gran mayoría pobres y que no tuvieron información previa de educación sexual o fueron víctimas de una violación.
Roxana Hernández manifestó que si bien es cierto que todo ser humano tiene derecho a ser engendrado, esto debe de hacerse por amor y con amor, y asegurando las condiciones elementales para un desarrollo pleno, ya que ese es el verdadero sentido de la vida y no simplemente haber logrado la existencia física. Refirió que en alguna ocasión se les pidió a quienes se oponían al aborto que se inscribieran anotando en una lista su nombre, dirección y cuenta bancaria, a fin de recaudar fondos para la manutención de esos nuevos seres, o para la adopción de niñas y niños en situación de calle, teniendo como único resultado que poco a poco se fueron retirando del lugar.
Aseguró que en las redes sociales existe mucha información de cómo abortar y que se encuentra al alcance de cualquier persona, enfatizando que ante una situación particular hasta la más espiritual o cristiana podría optar por usarlas, pero que desafortunadamente lo más probable es que lo hagan de una forma inadecuada o clandestina, poniendo en riesgo su vida, lo cual no debería de pasar, ya que debería de tener derecho a una atención integral, a información confiable y segura, y sin temor a ser descalificada y peor aún, criminalizada.
