Christian Wilkins de Clemson finalizará su cuarta y última temporada con los Tigers de la misma manera en que ha finalizado las tres previas: con un duelo frente a Alabama, y por tercera ocasión llega en el Juego de Campeonato del College Football Playoff.
«Creo que la única comparación son las películas de Rocky», dijo. «Sé que después de tres, es una trilogía. Pero, ¿cómo se le llama cuando son cuatro?».
Es una buena pregunta, aunque es dudoso que Nick Saban y Dabo Swinney hayan pasado mucho tiempo investigándolo. Las interro-gantes sobre el terreno de juego, sin embargo, merecen mucha atención.
Seguro, se trata de un duelo entre dos programas que se conocen bastante bien ahora. Alabama remontó para vencer a Clemson por un título nacional para culminar la campaña del 2015. Clemson devolvió el favor en el 2016. La temporada pasada, el Tide superó a los Tigers en el Sugar Bowl antes de derrotar a Georgia para otro título. Y existen muchos personajes que regresan de esos tres encuentros, desde Wilkins hasta los coaches, hasta las innegables comparaciones con los pesos completos. Pero mucho ha cambiado también, así que nos enfocamos en los detalles –y esperamos evitar caer en demasiadas alusiones a Rocky– para descifrar quién tiene la ventaja en la Parte IV de la mayor rivalidad del fútbol americano colegial.
El factor-X de Alabama: El safety Deionte Thomp-son tendrá las manos llenas con los receptores de Clemson, pero Hunter Renfrow es otro animal. Thompson puede pedir a su predecesor, Minkah Fitz-patrick, sobre ello.
Fitzpatrick, un recluta de primera ronda y quizás el mejor back defensivo en jamás haber pasado por Tuscaloosa, fue quemado por Renfrow en los tres duelos previos de playoffs, donde atrapó un combinado de 22 pases para 211 yardas y cuatro touchdowns, incluyendo el del triunfo en el 2016.
Este partido –descontando un año N° 18 de elegibilidad– será la última oportunidad de Renfrow de lastimar al Tide, y depende de Thompson frenarlo en esas críticas terceras oportunidades y zona roja, donde ha sido particularmente efectivo.
El factor-X de Clemson: Renfrow parece ser la elección obvia aquí, dado su historial frente a Alabama, pero ese éxito significa que ya tiene la atención del Tide. Así que, en su lugar, volteamos nuestra atención a la defensiva, donde Isaiah Simmons se convirtió en el líder tacleador de los Tigers durante la temporada regular, y a quien se pedirá frenar a los receptores en la ranura de Alabama en el juego de campeonato nacional. Dorian O’Daniel fue clave para la defensiva de Clemson el año pasado en el puesto de apoyador por el lado fuerte/níquel, y Simmons ha hecho un trabajo admirable llenando ese hueco en el 2018, pero se tratará de su mayor reto en la campaña.
La estrella en ascenso de Alabama: No se le presta demasiada atención, con el quarterback Tua Tagova-iloa y el también receptor abierto Jerry Jeudy dominando el circuito de premios de postempo-rada, pero Henry Ruggs III podría convertirse en un verdadero problema para una tambaleante defensiva secundaria de Clemson.
El jugador de segundo año procedente de Montgo-mery, Alabama, puede sacarle la tapa a la defensiva gracias a su velocidad. Esta temporada, ha promediado 16.4 yardas por atrapada.
En total, suma 45 recepciones para 738 yardas y 11 touchdowns. Si el enfoque se desplaza demasiado hacia el ganador del Biletnikoff Award, Jeudy, no se sorprendan si Ruggs presume sus manos y piernas ante los Tigers.
La estrella en ascenso de Clemson: Justyn Ross ya era conocido como un jugador clave, incluso antes de acabar con la secundaria de Notre Dame en el Cotton Bowl, pero este partido viene con reflectores más brillantes. Luego, existe el pequeño detalle de que Ross es originario del estado de Alabama y era codiciado por Tide durante su reclutamiento. El jugador de primer año ha sido sorpresa en un rol reserva para Clemson toda la campaña, con 847 yardas y ocho recepciones de touchdown, pero si tiene un gran partido ante la potencia del su estado natal, seguramente dejará también su nombre inscrito fuera de Clemson.
Cuando Alabama tenga el balón: Si buscas un eslabón débil en la defensiva de Clemson, es la secundaria. Pueden estar seguros de que Tanner Muse & Cía. serán puestos a prueba por Alabama en modos que Notre Dame ni el resto de los equipos a los que enfrentaron los Tigers eran capaces. Ya mencionamos a Ruggs, y todos deben saber acerca de Jeudy y sus 1,176 yardas con 13 touchdowns. Pero es más que solamente esos dos. Se trata de DeVonta Smith, el héroe de la final pasada y quien finalmente luciera sano nuevamente frente a Oklahoma cuando atrapó seis pases para 104 yardas y un touchdown. También está Jaylen Waddle, el relampagueante freshman con 823 yardas y siete touchdowns en esta temporada.
Y no olvidemos, también está Irv Smith Jr., un ala cerrada con calibre de NFL quien suma siete touch-downs en la campaña, y quien podría convertirse en objetivo de zona roja este lunes en Santa Clara, California.
