Extracción, purificación y obtención de fructanos en polvo, proyecto para fabricar alimentos funcionales

Con el proyecto “Integración de los procesos de nanofiltración y secado por aspersión para mejorar la pureza de los fructanos en polvo del jugo de agave salmiana”, investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la UASLP, se hicieron acreedores al 42 Premio Nacional en Ciencia y Tecnología de Alimentos, categoría Profesional en Tecnología de Alimentos.

El grupo investigador estuvo integrado por los doctores Miguel Ruiz Cabrera, Alicia Grajales Lagunes, Héctor Reynoso Ponce, Amneris Castillo Andrade y Raúl González García, plantilla de profesores de la carrera de Ingeniería en Alimentos, Ingeniería Química, y del Posgrado en Bioprocesos y en Ciencias en Ingeniería Química.

El objetivo del proyecto fue la extracción, purificación y obtención de fructanos en polvo a partir de jugo de agave salmiana. Al respecto, el doctor Miguel Ruiz Cabrera, explicó que los fructanos son utilizados para la fabricación de alimentos funcionales, el tipo de enlace y estructura de estos componentes juegan un papel preponderante para utilizarlos como fibra dietética o sustitución de productos grasos, por ejemplo: productos lácteos, aderezos, incluso, en fabricación de espesantes y helados.

En su oportunidad, la Dra. Alicia Grajales, manifestó que e l aporte principal del proyecto de investigación, residió en la implementación del proceso de nanofiltración para eliminar componentes de bajo peso molecular que se encuentran en el jugo crudo de agave salmiana, consistente en fructosa, sacarosa y otros productos similares.

 “cuando se trata de secar por medio del proceso de aspersión provocan un problema de pegado, entonces en la industria se recurre a la utilización de agentes acarreadores para subsanar ese tipo de problemas que trae consigo una disminución drástica en la pureza del producto y con este proceso no recurrimos a agentes acarreadores. A través de este proceso, se obtuvo una pureza del 88 por ciento”.

El investigador Héctor Reynoso, apuntó que la eficiencia del proceso estuvo por encima de 75 por ciento, lo cual es un gran logro si esto se lleva a nivel industrial.

“Otra de las grandes contribuciones es que recorrimos e implementamos un modelo matemático simple con el cual se puede efectuar la nanofiltración, ya sea en modo concentración o de infiltración donde el proceso es a volumen constante”.