La Copa Confederaciones Rusia 2017 comenzó con una ceremonia que mostró parte de la historia y costumbres del país europeo, sin embargo, lo más llamativo del festejo fue la escasa presencia del público, a pesar que la selección local estaba por jugar el primer partido de la justa ante Nueva Zelanda.
El presidente ruso, Vladímir Putin, y el máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, dieron la bienvenida a los aficionados de todo el mundo minutos antes del inicio del partido inaugural de la X Copa Confederaciones.
«¡Queridos amigos! ¡Vamos a ver futbol! ¡Bienvenidos a Rusia!», dijo Putin en el estadio San Petersburgo Arena, escenario del partido entre Rusia y Nueva Zelanda.
Putin recordó que Rusia acoge por primera vez en su historia un torneo de futbol de naciones y que la Copa Confederaciones es «el ensayo general» con vistas al Mundial de 2018.
Prometió que Rusia organizará el torneo al «máximo nivel», apeló al «juego limpio» y se mostró convencido de que millones de aficionados «disfrutarán del futbol en Rusia».
Después del silbatazo inicial, el público comenzó a poblar las gradas del inmuebles.
