- Colaboradores y diputados armaron red de corrupción, dice
- Tienen secuestrada a la institución fiscalizadora, advierte
El Auditor Superior del Estado José de Jesús Martínez Loredo es el títere de sus colaboradores más cercanos y de los diputados, quienes aprovechan su estado de salud para llevar a cabo actividades de corrupción desmedida, denunció el abogado, Juan José Frías Aguilera.
Expuso que desde el año 2015 presentó una demanda de juicio político contra el Auditor Superior por la malversación de recursos propiedad del estado por 100 millones de pesos comprobados, y solicito el respaldo de los diputados siendo el único que mostró interés Enrique Flores Flores, quien utilizó la demanda para poder extorsionar al auditor y armar toda una red de corrupción.
Indico que quienes forman parte de esta red de corrupción son Abraham Reinhardt Guerrero, coordinador general de Auditorias; Humberto Pérez Castillo, coordinador de despacho del Auditor, Abraham Martínez Reyes López, que cambia constantemente se puesto, y los diputados quienes se encuentran en las comisiones de Vigilancia, Gobernación y Justicia y el presidente de Poder Legislativo.
“Dichos funcionarios tienen secuestrada a la Institución Fiscalizadora aprovechándose de la deficiente y carencia de salud física y mental del titular de la dependencia, realizando actividades de corrupción desmedida”, aseguró.
Frías Aguilera indico que entre las irregularidades se encuentra la malversación de recursos propiedad del Estado por más de 100 millones de pesos, ampliaciones presupuestales sin ninguna justificación, gastos personales en forma desmedida cobrados por Abraham Reinhardt y Humberto Pérez, etiquetándolos como reposición de fondo de consumo con facturas apócrifas, además que dichos funcionarios cuentan con sueldos estratosféricos.
Agregó que estos funcionarios han cometido delitos de asociación delictiva por complicidad de expedir nombramientos a funcionarios que no ostentan una cedula profesional y que ocupan cargos de gran responsabilidad, pago de finiquitos estratosféricos a sus amigos cercanos que han dejado de laborar en la Auditoria Superior, y el pago desmesurado a más de cien recomendados de los diputados que no realizan actividad ninguna.
