El próximo año durante los procesos electorales federales además del presidente de la república, estaremos eligiendo a diputados federales y senadores.
En algunos estados del país elegirán también diputados locales, gobernadores y presidentes municipales, de forma y manera tal que serán tantas las boletas, serán tantas las campañas, serán tantas las propuestas, las frases, los discursos, los colores y tal vez otra vez los especialistas en imagen pública, vuelvan a imponer en México la imagen del candidato sonriente. Ya que por ejemplo en las dos últimas campañas la publicidad gráfica era la de candidatos con fotografías en las que estaban riendo y todos, al parecer trataban de competir con este tipo de publicidad.
Y bien en este maremágnum de candidatos fácilmente se añade una boleta que es la del senador.
Algunos senadores han propuesto que sean propuestos de forma indefinida que al fin y al cabo la población es seguro que votaría por ellos sin darse cuenta siquiera de lo que está haciendo.
Y si la población no sabe qué hace un senador, no existe la posibilidad de que se le exija el cumplimiento de sus obligaciones porque se desconoce cuáles son éstas.
Además esta es una posición sumamente cómoda, la de los senadores al no divulgar cuáles son sus obligaciones y simplemente aceptar los honores, sueldos y prestaciones que su altísimo cargo les otorga.
También la falta real de informes prácticos y objetivos acerca de lo que están haciendo o van a hacer, ya que esto induciría a la población para recordarles su falta de incumplimiento.
Yo me pregunto si el proceso para elegir senadores de la república fuera un proceso aislado, independiente y aparte de las votaciones para presidente municipal, o gobernador, o presidente de la república, usted amable lector, ¿cree que alguien podría ir a emitir su voto simplemente porque se lo están pidiendo?
Este es uno de los cargos que durante la Roma antigua fue sumamente respetado y que ahora en México, en la batahola del proceso político, logra ser electo a través de un voto en cascada, quien vota por un partido político, cruza también la boleta del senador que no sabe para que será, ni que es lo que hará, pero que es del partido de su preferencia.
Usted el día de hoy o mañana en su lugar de actividades habituales, pregunte a dos o tres compañeros con seriedad ¿qué hace un senador de la república? O si lo prefiere en la vía pública en cualquier calle o avenida, pregunte a cualquier transeúnte, ¿Qué hace un senador o un diputado? y le aseguro que la gran mayoría no lo sabe.
Durante el régimen de dominio priista, esto fue una ley no escrita, más que una costumbre era que, del senado podían aspirar como paso siguiente a la gubernatura de su estado.
Pero la Constitución General de la República le atribuye una gran importancia a la actividad del Senado de la República, solamente que dada la incapacidad intelectual de los senadores contemporáneos, medio como que entienden esta importancia.
Por ejemplo Teófilo Torres Corzo es encargado de regular las relaciones con los países de la región Asia-Pacífico desde luego haciendo respetar los intereses de nuestro país y vea usted como los países asiáticos se han tragado a México materialmente en cualquier renglón que usted consulte.
Ahora con las recientes reformas electorales para tener acceso como senador se requería de experiencia que da la edad, pero ahora la edad límite inferior para ser senador se ha disminuido hasta los 21 años.
