Tras de un año en la gloria y tres meses de caída libre, la alemana número uno del mundo, Angelique Kerber, huyó de enfrentarse con su mayor temor y se permitió caer ante Kristina Mladenovic (19), la sensación francesa del año, en sets sencillos de 62, 75 en poco más de hora y media en el Porsche Grand Prix de Stuttgart con el que inicia la temporada de arcilla en Europa.
Única detractora inteligente de las miríadas de enemigas que lo dicen ser de Maria Sharapova por su retorno a cancha, la provinciana de Bremen mostró su apocamiento ante la majestad de la francesa de origen serbio, quien la duplicó en tiros ace, aprovechó sus fallos de primer servicio (en segundo saque la alemana alcanzó el 93%) y quintuplicó las conversiones de puntos de quiebre: Kikí transmutó 4 de 6 (67%) mientras que Angie apenas logró uno de siete (14%).
Con su derrota número 13 en fila, Kerber queda avergonzada ante su público, comedido y respetuoso con Sharapova, más que nada por privarlo de la ilusión del choque de reinas: la mediática y la ganona. Ahora la deliciosa Mladenovic, reina de singles y verdugo de España en Fed Cup, campeona de la ciudad museo rusa de San Petersburgo y finalista de Acapulco, chocará en cuartos con Carla Suárez-Navarro (25), quien sacó a la también encantadora rusa Elena Vesnina (14) por 62, 64 en hora y media.
