Mariano Tovar Ríos, Jefe del Departamento de Promoción para la Salud de los Servicios de Salud Estatales, señaló que lavarse las manos correctamente es la práctica sencilla e importante que se deben realizar todas las personas, ya que es un método para prevenir enfermedades.
Explicó que existen virus y bacterias en muchos sitios de la vida cotidiana y convivencia, como son el aire, superficies, suelo, alimentos, entre otros, y aunque algunos de ellos son inocuos y al combinarse con otros pueden volverse peligrosos.
Añadió que las manos son las que mayor contacto tienen con esos gérmenes, siendo las principales transmisoras al tocar superficies, personas y objetos contaminados, y estos bichos pueden causar infecciones en garganta, oídos, piel, genitales, problemas gastrointestinales, parasitosis, hepatitis, conjuntivitis, infecciones de vías urinarias, entre otras más.
Resaltó que aunque algunos de ellos se transmiten habitualmente por la ingesta de agua o alimentos contaminados, es también muy frecuente que la ausencia de buenos hábitos de higiene en manos propicie la contaminación y transmisión de estas enfermedades.
Tovar Ríos dijo que en algunos casos la combinación de los contaminantes que ocasionan padecimientos infecciosos, pueden volverse resistentes a los antibióticos, por lo que para evitar e interrumpir el ciclo de contaminación se recomienda lavarse las manos cuando se ha estado expuesto a ambientes y acciones de riesgo de contagio.
Especifico que es necesario lavarse las manos antes y después de manipular alimentos; antes y después de ir al baño; antes de amamantar; al consumir los alimentos y después; después de manipular basura, desperdicios, de cambiar el pañal de un bebé, de sonarse la nariz, de toser o estornudar; de haber tocado objetos sucios, dinero, llaves, pasamanos, manijas; al haber estado en contacto con una persona enferma, o visitado algún hospital y consultorios, cines, entre otros y finalmente después de tener contacto con animales.
Por lo anterior, los Servicios de Salud, recomiendan lavarse las manos de manera correcta como lo es usar jabón, de preferencia líquido, si no utilizar jabón de pasta en trozos pequeños; tallar enérgicamente las palmas, el dorso y entre los dedos; lavar por lo menos 20 segundos sin olvidar las muñecas.; enjuagar completamente; secar las manos con papel desechable o bien, con una toalla limpia o dejar secar al aire sin volver a tocar objetos. En caso de que no se cuente con jabón o agua y si las manos no están visiblemente sucias, se puede usar alcohol en gel.
Los beneficios de lavarse las manos con agua y con jabón frecuentemente, son muchos, entre ellos, se previenen varias enfermedades, estomacales y respiratorias, principalmente; se minimiza la transmisión de infecciones entre el personal de salud y los pacientes; se rompe con el ciclo de transmisión de virus como los de la influenza, que sobreviven en nuestras manos hasta 3 horas, manteniendo por ese tiempo su capacidad de contagiar; disminuye hasta en un 45% las consultas médicas por infecciones respiratorias, concluyó el Jefe del Departamento de Promoción para la Salud.
