Los secretarios de Seguridad Nacional, John Kelly y del Departamento de Justicia, Jeff Sessions, visitaron la frontera mexicano-estadunidense en San Diego, en donde un centenar de personas se manifestó luego de que ambos funcionarios consideraran la frontera como «una zona de guerra».
El fiscal general Sessions y el secretario Kelly estuvieron esta tarde en la frontera de San Diego, en donde evaluaron operativos de detención de inmigrantes.
Christian Ramírez, director de la Coalición de Comunidades Fronterizas, argumentó que las ciudades fronterizas se encuentran dentro de las más seguras del país, por lo que consideró innecesario que se invierta en construir más muros y desplegar más agentes federales.
Aquí no hay violencia, la única violencia es la que llega desde arriba, desde la Casa Blanca a agredirnos con un discurso de guerra e intolerancia», aseveró el activista.
«Si el señor Sessions viene en nombre de paz, bienvenido, pero que no venga a traernos la guerra», continuó.
Los activistas insisten en que las declaraciones del fiscal general retratan a la frontera como una zona bélica, cuando estadísticas demuestran que tanto El Paso, Texas, como San Diego, California, se ubican dentro de las ciudades con menor índice de criminalidad.
Durante su visita a El Paso Sessions afirmó este jueves que la frontera es «la zona cero» en la batalla contra el crimen organizado transnacional.
Los manifestantes también mostraron su descontento luego de que el secretario Kelly dijo a congresistas que critican las políticas migratorias de la actual administración que deberían cambiar las leyes «o callarse».
A su vez rechazaron la insistencia del gobierno federal por construir un nuevo muro entre México y Estados Unidos.
Es inhumano, en el siglo XXI no se pueden hacer cosas que se hacían en el siglo XIV», lamentó el profesor Antonio Peraza.
