Hoy en día, muchos lo ven como la antesala del Black Friday. Pero el verdadero sentido del Día de Acción de Gracias, es otro. En Estados Unidos este día es casi más importante que el día de Navidad. Y se celebra como tal. Las familias se preparan durante toda la semana, se felicitan con antelación y las calles este día, se quedan desiertas.
¿Qué tiene el Día de Acción de Gracias de especial? ¿De verdad es tan importante? ¿Qué enseña realmente a los niños? El Día de Acción de Gracias se celebra desde hace más de 400 años. Su origen se remonta a 1620, fecha en la que un grupo de inmigrantes llegaron desde Europa (concretamente, desde Inglaterra) a Estados Unidos. Los indios nativos de Massachusetts les ayudaron a trabajar las tierras y a prosperar. Como agradecimiento, los inmigrantes europeos organizaron una cena que duró varios días. Ahí comenzó todo.
Hoy en Día, las familias reviven esta tradición, compartiendo un menú (que en el 88% de los casos se basa en el pavo asado) en torno a una mesa. Para quienes lo celebran, es como si fuera Navidad. Sólo que lo que se celebra en este caso, es la importancia del valor de la gratitud. La familia da las gracias por tenerse los unos a los otros y por poder seguir compartiendo ese día año tras año.
Qué enseña el Día de Acción de Gracias a los niños
‘La gratitud no es sólo la más grande de las virtudes, sino la madre de todas ellas’ (Marco Julio Cicerón). La gratitud consiste en la capacidad de saber dar las gracias por todo lo que tenemos (material e inmaterial). Dar las gracias es expresar el sentimiento de gratitud. Deberíamos hacerlo a diario. La falta de gratitud, de hecho, a menudo desencadena un sentimiento de ‘descontento’ o infelicidad, en uno mismo y en los demás. Además, el Día de Acción de Gracias, supone una gran enseñanza para los niños. Entre otras cosas, les enseña:
1. La familia unida es más fuerte. Aunque sea sólo ese día, la familia comparte una comida junta. La familia es un pilar básico y la unión la fortalece.
2. La gratitud es un valor esencial. Un valor que ayuda al niño a ser generoso y a apreciar los ‘regalos inmateriales’.
3. Las cosas más sencillas son realmente las que tienen más valor. Y suelen ser aquellas que recibimos a diario. Un beso, un abarazo o unas palabras de elogio.
4. El valor de la paciencia. Gracias al Black Friday, aunque muchos lo vean como una ‘desvirtualización’ del Thanksgiving Day, se anima a los niños a ser pacientes y esperar a un día en concreto. El objetivo: ahorrar.
5. Comer todos juntos tiene sus ventajas. El resto de días, los trabajos, las prisas, el colegio… Es difícil coincidir para una comida. Pero ese Día todos hacen un parón en sus monótonas vidas y dedican su tiempo a quienes realmente lo merecen.
6. La gratitud suele ir unida a otros valores, como la humildad, la generosidad y la empatía. Thanksgiving Day en Estados Unidos es todo un acontecimiento. El Día de Acción de Gracias se impone a la Navidad ya que es cuando toda la familia se reúne, incluso viajan de un estado a otro para estar todos juntos.
En Estados Unidos, las familias son mucho más independientes que las latinas o las europeas. Los hijos se independizan y pueden vivir lejos de sus familias durante todo el año, hablar poco por teléfono e incluso ir perdiendo el contacto. Sin embargo, si hay una tradición que logra reunirles en torno a una mesa es esta: el Día de Acción de Gracias. En 1620 llegaron a costas norteamericanas el primer grupo de inmigrantes europeos huyendo de la pobreza, de las enfermedades y de las ataduras de la iglesia. Viajaron desde Inglaterra a bordo del barco Mayflower y desembarcaron en Plymouth.
Los indios nativos de Massachusetts los recibieron con los brazos abiertos y compartieron con aquellos peregrinos sus conocimientos sobre cómo cosechar aquellas tierras, cómo cazar o curar la carne de los animales autóctonos.
Los peregrinos organizaron una gran cena para celebrar que la abundante cosecha les ayudaría a pasar el siguiente invierno. Estas celebraciones de acción de gracias duraron varios días.
Poco a poco esta celebración calando en la sociedad americana y el primer presidente de los Estados Unidos, George Washington declaró oficialmente el 19 de febrero de 1795 el primer día oficial de acción de gracias. Lincoln posteriormente lo cambió al 3 de octubre y finalmente Roosevelt decidió que se celebraría el cuarto jueves del mes de noviembre, fecha que se conserva hoy en día.
El Día de Acción de Gracias es una de las principales celebraciones de Estados Unidos y da el comienzo a la temporada de Navidad. Ese día, las familias se reúnen en torno a una mesa en la que el menú tradicional es a base de pavo asado, puré de patatas, judías verdes o zanahorias glaseadas, batatas caramelizadas, salsa de arándanos, stuffing o relleno para el pavo y panecillos. El postre típico es el pastel de calabaza. Pero antes de comer, las familias proceden a juntar sus manos y hacer una oración de agradecimiento. La Navidad es aún más especial en las casas con niños, porque se llenan de ilusión, luz y regalos. Si ya habéis decorado la casa y montado el árbol de Navidad y el Belén, sólo falta elegir el menú para la cena de Navidad y de Nochevieja. Según el país en el que nos encontremos, las tradiciones varían. Guiainfantil.com sugiere que la comida sea lo más sencilla posible para que los niños puedan disfrutar de ella y los padres no estén tan nerviosos pensando en ese momento y puedan jugar, cantar y bailar alegremente con sus hijos.
