Retrato hablado: Melania Trump; una modelo en la Casa Blanca

La suerte es un factor fundamental en la vida de Melanija Knavs, quien el próximo enero se convertirá en la Primera Dama de Estados Unidos, cuando su esposo, el magnate Donald Trump, tome posesión ante la sorpresa y el temor del mundo entero, en el Presidente del país más poderoso del planeta.

Me mantendré fiel a mí misma. Soy muy fuerte, fuerte y confiada.

Me escucharé y haré lo que es correcto y lo que sienta mi corazón”, declaró recientemente la nacida en Eslovenia (antigua Yugoslavia) el 26 de abril de 1970.

Hija de un agricultor comunista y de Amalija, dedicada al hogar, Melania creció en el campo al lado de su hermana mayor, Inés, con quien siempre se identificó plenamente.

Su físico, que coronaba una fuerte personalidad, fue el que la sacó del anonimato en 1987, cuando el fotógrafo Stane Jerko la encontró por casualidad afuera de su colegio en Liubliana (capital de Eslovenia).

Atraído por su belleza, Jerko le propuso realizar una sesión fotográfica que días después le otorgaron su primer portafolio que pusieron frente a ella la posibilidad de una carrera
como modelo.

Melania no lo dudó. Abandonó sus estudios de arquitectura en la Universidad de Liubliana, para inscribirse en una escuela especializada en modelaje y a los 18 años fue elegida para ser la imagen de la firma Vezenine Bled, al tiempo que comenzó a participar en diversos concursos de belleza.

Pero la joven tenía la mirada de sus felinos ojos azules mucho más allá de sus fronteras, por lo que tras firmar con una agencia de modelos y cambiar su apellido por el de Knauss, comenzó a desfilar por algunas pasarelas de París y Milán.

A mediados de la década de los 90, y con el dominio total de cinco idiomas (esloveno, alemán, francés, serbio e inglés) pero sin despuntar en el mundo de la moda, Melania tomó una decisión que terminaría por cambiar su vida: probar suerte en Estados Unidos.

Su 1.80 de estatura, su complexión delgada y sus pequeños, pero profundos ojos azules, desembarcaron en Nueva York, donde según una investigación de Associated Press, cobró 20 mil dólares por unos trabajos de modelaje realizados entre los meses de agosto y septiembre de 1996, fechas en las que según la agencia estadunidense solamente tenía una visa de turista, que le impedía trabajar de manera “formal” en EU.

Poco después, y una vez regulrizada su situación migratoria, la eslovena trabajó con algunos de los fotógrafos más reconocidos del ramo, como Patrick Demarchelier o el mítico Helmut Newton, cuyas instantáneas llegaron a las portadas de revistas como  Harper’s Bazaar (Bulgaria), Vanity Fair (Italia), GQ o el especial de trajes de baño de Sports Illustrated.

Por esas fechas, y según el semanario británico The Week, Melania posó desnuda para una revista masculina francesa.

La sesión fotográfica a cargo de Jarl Ale de Basseville y obtenida por The New York Post, la muestra sin ropa al lado de la modelo escandinava Emma Eriksson.

Las imágenes son bellas y no pornográficas”, expresó el fotógrafo, quien destacó el profesionalismo de su modelo; mientras que Donald le restó importancia al asegurar que “este tipo de fotos son muy comunes”.

La aventura de Melania en el país de las barras y las estrellas tuvo un antes y un después durante el Fashion Week de 1998, cuando en una de sus fiestas coincidió con Donald Trump, a quien le negó su número telefónico.

Pero el empresario no se rindió, y tiempo después no solamente consiguió el número de la joven 24 años menor que él, sino también una cita y luego otra que terminaron en una relación que se formalizó en 2004, cuando anunciaron su compromiso matrimonial sellado con un anillo de esmeralda corte Graff valuado en más de 1.5 millones de dólares.

Un año después, Melania se convirtió en la tercera esposa de Donald Trump ataviada en un vestido de novia con más de mil 500 cristales que tuvo un costo de 100 mil dólares (unos diez millones de pesos al tipo de cambio actual) que llevó más de 550 horas de trabajo a la firma Dior, según la revista GQ.

Curiosamente, entre los invitados a la celebración en la casa de Trump en Palm Beach, Florida, asistieron Bill y Hillary Clinton, quienes a la postre se convertirían en el último obstáculo sorteado en su camino a la Casa Blanca.

A partir de ese momento, la eslovena cambia las pasarelas por las alfombras rojas de premiaciones como  los Emmy, las galas del MET o los premios Oscar, abrazando por completo su nueva vida de socialité instalada en la alta sociedad neoyorquina.

Durante esa etapa aparece en programas de televisión como El show de Oprah Winfrey, el reality show de su esposo (El aprendizThe Apprentice y como jurado en el concurso de belleza Miss USA.

El 20 de marzo de 2006 (el mismo año en que se volvió ciudadana estadunidense), Melania se convirtió en madre gracias al nacimiento de Barron William Trump, quien con diez años de vida es un apasionado del golf como su padre y se jacta de haber despedido y recontratado niñeras y amas de llaves en su residencia de Nueva York, donde ocupa todo un piso en la Trump Tower de la Quinta Avenida de Nueva York, que en breve cambiará por unas cuantas habitaciones de la Casa Blanca.

Él es de mente fuerte, un niño muy especial e inteligente. Es también independiente y dogmático y sabe exactamente lo que quiere. Por eso lo llamo ‘pequeño Donald’. Él es una mezcla de nosotros en cuanto a su apariencia, pero por su personalidad, es por lo que lo llamo ‘pequeño Donald’”, expresó Melania al sitio Parenting.com.

En 2010 lanzó una línea de joyas que consiguió agotar en poco tiempo, y tras lo cual creó poco después sus propias cremas con caviar.

Cuando su esposo decidió buscar la candidatura republicana por la Presidencia de EU, la ex modelo decidió no involucrarse.

Prefiero centrarme en mi papel de madre”, expresó. Y después, cuando ofreció uno de los pocos discursos durante la campaña, fue acusada de plagiar fragmentos de uno ofrecido por Michelle Obama en 2008.

El equipo de prensa de Trump culpó a uno de sus asistentes del “error”, aunque tiempo después el propio magnate se rió del incidente durante una cena benéfica organizada por la Fundación Al Smith en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, en la que también se encontraba su entonces rival Hillary Clinton.

Todos los medios dicen que el discurso de Michelle Obama fue fantástico y que ella es genial. Mi esposa Melania hace exactamente el mismo discurso y todo el mundo se le echa encima”, expresó en tono de broma.

Recientemente, durante el encuentro sostenido con Michelle Obama en la Casa Blanca, Melania subrayó su interés por la educación de los niños y en combatir el ciberbullying.

Ellas han hablado sobre la manera de educar a los niños. Las dos hijas de la Primera Dama pasaron sus años formativos en la Casa Blanca y ahora el hijo de la señora Trump pasará igualmente unos años importantes de su infancia aquí”, expresó el vocero de prensa Josh Earnest.

Y es que ahora, Melania combinará su papel de madre con el de Primera Dama, cuando en enero toda su familia empaque sus cosas de Nueva York y se muden  a la Casa Blanca, donde vivirán al menos cuatro años de sus vidas.

Es una madre increíble”, dijo Trump sobre su esposa. “Ama a su hijo Barron y tengo que decir que será una increíble Primera Dama.”

CONÓCELA.

Nació el 26 de abril de 1970 en Novo Mesto, Eslovenia (antigua Yugoslavia).
Pesa 60 kilos.
Mide 1.80 metros. Donald Trump mide 1.88 metros.
Ella y Donald Trump se casaron en Palm Beach, Florida. El enlace fue considerado como la boda más cara de sociedad del año.

PARA SABER

Será la segunda Primera Dama extranjera, tras la británica Louisa Adams (1825), esposa del
presidente  John Quincy Adams.