Al menos durante las primeras horas del día, el llamado “Buen Fin” no ha tenido la respuesta que los comerciantes establecidos del centro de la ciudad esperaban de los consumidores.
Hasta el medio día de hoy, los centros comerciales lucían como cualquier día de compras.
El programa que ha sido alentado desde el gobierno federal a través de las Secretarías de Economía y Hacienda, por el momento no ha surtido el efecto esperado.
Para los comerciantes establecidos del centro de la ciudad se van haciendo realidad sus temores de que las grandes cadenas departamentales de firmas extranjeras, sean las que pudieran capitalizar el posible entusiasmo entre los consumidores con las ofertas del “Buen Fin”.
Algunos dueños de establecimientos locales tienen confianza de que en las próximas horas, conforme vaya avanzando el día, especialmente el sábado y domingo, la gente vaya a realizar las compras de sus productos.
Como es sabido, desde el pasado sexenio, el gobierno federal en coordinación con las cámaras empresariales del ramo comercial, principalmente, establecieron en todo México una copia del viejo programa estadunidense de que un día del año ponen allá sus productos a precios de remate. Incluso el gobierno mexicano procura programar un puente de día feriado como en ésta ocasión que se va a celebrar un aniversario más de la Revolución Mexicana. 
Éste programa poco a poco ha ido afianzándose en nuestro país, por lo que se espera que conforme avancen las horas, los consumidores se abalancen sobre las ofertas.
Otros comerciantes piensan que tal vez las campañas que a la par echaron a andar dependencias como la PROFECO, la CONDUCEF, y hasta las corporaciones policiacas con temas de seguridad que deben seguir en éstos días, han causado que los ciudadanos se reserven para otra ocasión sus deseos de adquirir algún producto.
