Carro completo para Angie Kerber, de Alemania: uno del mundo, reina de New York, revancha ante Pliskova y campeona de dos slams.

Aviones de combate volvieron a surcar el cielo neoyorquino la víspera del aniversario XV del 9/11. Ahora fueron los flamantes F-35, nietos de aquellos F-16 del país militar y deportivamente más poderoso del mundo, que en 2001 nada hicieron para evitar el ataque muslim. El sábado 10 de septiembre, el ostento de la Air Force engalanó la ceremonia de apertura de la gran final de damas del Abierto de Tenis de los Estados Unidos, con desfile de banderas portadas por marines y entonación del «America, América» por alguna estrellita pop. Dos horas con diez minutos después, en cancha del estadio Arthur Ashe de Flushing Meadows, en NYC, la presidenta de la Asociación de Tenis de E.U. (USTA), Katrina Adams, declaraba desde el podio de premiación: «Es un honor para el US Open haber sido el escenario para caras nuevas al frente del tenis mundial de mujeres. Son los cambios lo que lo hacen prevalecer a través del tiempo». Acto seguido, el trofeo de finalista para la hoy flamante número 6 del mundo, Karolina Pliskova y la copa del mejor Abierto americano de la década para Angelique Kerber.
Con el innegable apoyo tangencial de la checa Pliskova, la hoy mediáticamente consentida «Angie» -simplemente Angelique Kerber apenas hace un año-, la campeona de Australia (y también finalista de Wimbledon y las Olimpiadas de Río) se convirtió en la primera jugadora desde 2007 que obtiene más de un Grand Slam en la misma temporada y no se llama Serena Williams. La belga Justine Henin fue la última que lo había logrado. Hoy, la del récord es la alemana, segunda en la historia, que asciende al máximo podio tenístico de América desde Steffi Graf en 1996, su ejemplo e inspiración. Angie Kerber, con la destrucción de la «Scuderia Williams» a manos de Pliskova, se erigió además como la tenista más longeva (28 años) en llegar por primera vez a lo más alto del ranking de las bellas.
Karolina, en tanto, estuvo cerca de una cosecha épica: nunca en 17 accesos de Grand Slam había superado la tercera ronda. Aquí estuvo a dos games del título. Después de vencer a Serena y Venus Williams en el torneo, se va de la Gran Manzana con un mínimo de 3,870 puntos (1300 sólo por NYC), mientras que la derrumbada muralla negra se queda con 7,830 ante la nueva reina europea, apenas el jueves con 7,050 y que con los 2000 de US Open la colocan en un por ahora inalcanzable 9,510 de puntaje, amén de tres millones de dólares tan sólo por el torneo. Mas bonos y cascada de contratos mediáticos.
FUEGO Y HIELO
Emotiva hasta el llanto, metódica y consistente en su estilo, lo ardiente agazapado en lo hierático, Angie está regida por Capricornio y se relaja de la dura vida de Pro practicando la natación. Venció a Serena en Australia, pero cayó ante Pliskova en Cincinnati en la final, retrasando su alcance del número uno para un mejor escenario. Ya en el Centro deportivo Billy Jean King, el camino de su definición incluyó sobrepasar a la vanguardia de tercera generación, la guapísima californiana Catherine «Cici» Bellis, de 17 años y a dos ex top 10: la checa Petra Kvitova y la muñeca danesa Caroline Wozniacki. Esta última con el honor del primer match ante la nueva campeona del planeta.
Por su parte Karolina, «la chica de hielo», nacida un primer día de primavera hace 24 años, dejó en el camino de NYC una impresionante fila de cruces: en primera a la campeona de juveniles Sofia Kenin (USA), luego a la colombiana Montserrat González, quien tomó la estafeta latina de la Oro Olímpico Puig caída en primera; enseguida abatió a la rusa Anastasia Pavlyuchenkova y vapuleó a Venus Williams hasta casi reírse ( emoción que no se le da) de la chiquita Ana Konjuh, de Croacia -verdugo de Radwanska y revelación del torneo a sus 17 años-, hasta aterrizar en blandito sobre la ex número uno, con lo que empujó a Kerber a la cima.
Y es que la checa se la debía a la alemana por lo del WSO de Cincinnati, así que, salvada la afrenta, Angie completó revancha, dos GS en un año, uno del mundo y reina del US Open 2016 por marcador de 6-3, 4-6 y 6-4. Mejor, imposible.
PAREJAS Y JUVENILES
En paralelo, la definición de dobles mixtos a favor de la dupla intercontinental de la alemana (otra vez) Laura Siegemund y el croata Mate Pavic, sobre el hindi que juega por E.U. Rajeev Rama y su pareja Coco Vandeweghe por doble 64, triunfo alcanzado sin ceder un sólo set en el torneo. 24 horas después, ya iniciada la final entre Djokovic y Wawrinka, las francesas Mladenovic y García despertaron de su sueño por el campeonato de dobles y cedieron ante las locuaces Mattek-Sands y Lucie Safarova en parciales de 2-6, 7-6 (5) y 6-4.
El futuro, desde ahora ambientado por el torneo de juveniles. Los ojos de los promotores, puestos en dos indudables campeon@s que ya tocan la puerta a los Majors: sorprendente la estrategia de la norteamericana Kayla Day (5 juniors), quien obtuvo wild card para main draw y pasó a segunda, donde la detuvo la linda Madison Keys, para regresarse Karla al draw de juveniles y erigirse en campeona sobre la eslovaca Viktoria Kuzmova por sencillos de 6-3, 6-2. Por los chicos, ya es hora de abrir paso al afrocanadiense Felix Auger-Aliassime (6 juniors), quien confirma su cadena de triunfos al vencer al serbio Miomir Kecmanovic por 6-3 y blanqueada para coronarse campeón de juveniles en el Abierto de Norteamérica.
HABLA LA ZURDA
DE BREMEN
El agasajo de los cronistas de tenis son las ruedas de prensa con campeones y campeonas no bien termina el match del triunfo. Y con la obtención de todo en el US Open, Angie Kerber se derrite de felicidad ante cámaras y micrófonos: «Esto es simplemente increíble. No doy crédito aún. He ganado mi segundo Grand Slam. Sin duda alguna, es la mejor temporada de toda mi carrera (…) «Comencé el partido realmente bien, muy fuerte. Mi estrategia era moverla (a Pliskova) y eso estaba intentando. En el segundo parcial sólo hubo un quiebre, y en el tercero, naturalmente sólo me quedaba creer en mí, no me quedaban más alternativas que tener fe. Así lo hice y decidí ir por ello. Pienso que esto fue la clave del tercer set».
Tras proclamarse campeona, en la entrega de trofeos, la alemana congratuló el gran tenis realizado por Pliskova en estas dos semanas: «Te felicito, Karolina, por estas dos semanas increíbles que has vivido. Hemos jugado una gran final. Tienes un enorme futuro por delante», y también echó la vista atrás, recordando así el momento en donde comenzó todo para ella, precisamente en este mismo escenario: «Era la número 92 del mundo cuando se inició todo para mí aquí en el 2011 cuando conseguí alcanzar las semifinales», continuó emocionada la de Bremen. «Hoy, cinco años después, estoy aquí de nuevo y levantando el trofeo de campeona. No me lo puedo creer, todos mis sueños se han hecho realidad este año», terminaba Kerber agradeciendo el apoyo recibido de parte del mejor público de Grand Slam durante el año. La ya sucesora de Steffi Graf, promete regresar a New York City en 2017 para defender su corona de campeona.