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    Lombrices; las culpables de infecciones

    By on 6 abril, 2016

     

    Se estima que más de mil 500 millones de personas en todo el mundo, entre niños y adultos, están afectadas por alguna clase de estos parásitos intestinales, entre los que se encuentran áscaris, oxiuros, alfilerillos, tricocéfalos y uncinarias.

    Los parásitos entran al organismo, por lo general, a través de la boca. Sus huevecillos suelen localizarse en alimentos crudos o carne mal cocida; frutas y legumbres sin lavar, y agua sin hervir.Los huevecillos de lombrices intestinales pueden encontrarse en la tierra o en las heces, por lo que entrar en contacto con estos elementos y no lavarse las manos es otro factor de riesgo.
    Los niños suelen llevar todo tipo de objetos a la boca, y ocasionalmente comen tierra.
    Si una persona tiene lombrices, es probable que otros miembros de su familia se contagien.
    Síntomas de lombrices intestinales
    Falta de apetito.
    Dolores de estómago y cabeza, en ocasiones con náuseas y mareos.
    Decaimiento y debilidad.
    Rostro pálido y demacrado.
    Rechinido de dientes al dormir.
    Comezón alrededor del ano.
    En ocasiones se presenta diarrea o estreñimiento.
    Detecta si tienes lombrices
    A través de la observación de los síntomas antes citados.
    Mediante la prueba de la cinta: el examen para oxiuros debe realizarse en la mañana antes del baño, ya que los gusanos ponen sus huevos en la noche. Debe presio-narse firmemente el lado adherente de una cinta de celofán (de 2.5 cm) sobre el área anal durante unos segundos. Los huevos se adhieren a la cinta, que luego debe llevarse a una lámina portaobjetos para ser examinada por el médico.
    Prevención de parásitos
    Lavarse las manos antes de comer o preparar comidas.
    Proteger los alimentos contra las moscas y el polvo.
    Clorar o hervir el agua destinada al consumo diario.
    Freír o cocer bien las carnes y pescados.
    Lavar o desinfectar frutas y verduras.
    Higiene adecuada de las manos antes de comer y después de ir al baño, o cuando se cambie el pañal a un bebé.
    Evitar comer en puestos callejeros.
    La persona con lombrices intestinales no debe preparar ni servir alimentos hasta que esté libre de la enfermedad.
    Los familiares y gente que viva con un enfermo deberán tomar un tratamiento para desparasitarse.
    Tratamiento para lombrices intestinales
    Existen medicamentos de libre acceso que eliminan las lombrices intestinales y, por ende, sus síntomas (dolor de cabeza, somnolencia, mareos, náuseas).
    En caso de no observar resultados, el médico determinará a través de un examen de laboratorio (coprocultivo) la clase de parásito que afecta al enfermo y un tratamiento más específico. Entre las infecciones por parásitos del ser humano más comunes destacan las provocadas por lombrices, padecimiento cuyo origen se relaciona directamente con la falta de higiene en la preparación de alimentos y las condiciones del lugar donde se consumen. Su presencia en el cuerpo humano está directamente relacionada con la falta de higiene al preparar alimentos y las condiciones del lugar donde se consumen, no lavarse las manos antes de comer ni después de ir al baño, ingerir carne de cerdo mal cocida y caminar descalzo.
    A continuación ofrecemos las características de los parásitos causantes de infecciones más comunes. Viven en aguas estancadas, charcos, lagunas, pozos de agua y debajo de hojas en estado de descomposición; es imposible verlas a simple vista y se transmiten mediante consumo de líquidos y alimentos contaminados con excremento de personas infectadas. Lo anterior sucede cuando el suelo entra en contacto con materia fecal que contiene los huevecillos del parásito, los cuales se expanden al agua y alimentos, proceso en el que también participan insectos como las moscas.
    Las amebas ingeridas pasan al intestino grueso, donde se desarrollan y, en su fase activa (trofozoítos), adquieren la capacidad de invadir y lesionar capas internas de la mucosa de citado órgano produciendo úlcera o perforación. Cabe destacar que están provistas de poderoso grupo de enzimas (proteínas que realizan reacciones biológicas) que les permite abrirse paso entre tejidos y, por ende, llegar a órganos como hígado, pulmón y cerebro.
    Los síntomas de amebiasis incluyen diarrea con moco y sangre (más de 10 evacuaciones al día) alternada con estreñimiento, debilidad, dolor de cabeza y cólicos abdominales muy intensos.
    Anquilostoma
    Este parásito se encuentra en suelos húmedos e ingresan al organismo a través de los pies descalzos, y por vía sanguínea se traslada al tracto digestivo; una vez en este lugar se adhiere a la pared del intestino delgado, en donde absorbe sangre para desarrollarse y multiplicarse; la hembra adulta pone miles de huevos que salen con la materia fecal y contaminan el ambiente. Esta infección se manifiesta con debilidad y anemia, en algunos casos atrofia las facultades mentales y en raras ocasiones produce la muerte.

    Ascaris
    Son lombrices grandes y redondas (miden de 20 a 35 centímetros de largo) de color blanco o rosado, visibles en excremento, las cuales habitan el intestino delgado, se alimentan de comida semidigerida por el huésped y, algunas veces, de células intestinales. Un gusano hembra es capaz de producir 26 millones de huevecillos y, en promedio, pone 200 mil diarios, los cuales sólo pueden verse a través de un microscopio. Estos pequeños huéspedes ingresan al organismo cuando se consumen agua y alimentos contaminados.

    Las personas infectadas con ascaris pueden presentar síntomas variables, entre los que figuran evacuaciones líquidas con moco, sangre y lombrices, así como vómito, intenso dolor abdominal, intranquilidad, alteración del sueño, debilidad, secreción de saliva por las noches, rechinido de dientes, inflamación de estómago y comezón corporal.

    Esta enfermedad puede complicarse cuando las lombrices se reúnen en un lugar fijo del intestino y lo obstruyen; si invaden hígado y apéndice pueden ocasionar la muerte, y deficiencia respiratoria si se alojan en glotis (abertura triangular entre las cuerdas bucales).

    Giardia
    Es un parásito microscópico que vive en el intestino delgado y es causa frecuente de diarrea; se transmite mediante consumo de agua y alimentos contaminados con materia fecal de un enfermo, asimismo, puede ser llevado a la boca al comer con las manos sucias. Cuando los huevecillos llegan al estómago se trasladan al intestino huésped y se pegan en sus paredes.

    En muchas ocasiones esta infección puede pasar desapercibida, ya que no siempre genera síntomas; sin embargo, es capaz de presentarse en forma severa y causar diarrea amarilla espumosa, vómito, flatulencia y dolor abdominal, y cuando es muy grave no permite absorber los nutrientes provenientes de los alimentos, lo que puede provocar un síndrome de mala absorción intestinal, el cual, si se prolonga por más de 30 días, puede generar un estado de desnutrición.

    Taenia
    Mejor conocida como “solitaria”, es una lombriz plana que se adhiere al intestino delgado a través de ventosas ubicadas en su cabeza, mide aproximadamente tres metros y puede vivir hasta 25 años. A los dos meses de haber infestado se desarrolla y libera 300 mil huevecillos diarios.

    En su estado de larva (cisticerco) es posible que se dirija hacia el cerebro, afección denominada neurocisticercosis (se caracteriza por ocasionar intenso dolor de cabeza, convulsiones e inflamación de vasos y nervios cerebrales), la cual puede causar la muerte.

    La forma de transmisión es mediante el consumo de carne de cerdo o res contaminada con el parásito o mal cocida, no lavarse las manos antes de comer ni después de ir al baño e ingerir agua y alimentos de dudosa procedencia. Cabe destacar que los huevecillos de “solitaria” que se encuentran en carne de cerdo pueden alcanzar músculos, ojos, corazón y cerebro, en tanto que los que contiene la carne de res se adhiere al intestino y absorben sangre.

    Este tipo de infección puede ocasionar diarrea (en la que pueden verse fragmentos de la lombriz), palidez, debilidad, nerviosismo, problemas para conciliar el sueño, falta de apetito, pérdida de peso y dolor abdominal, aunque en algunos casos no se presentan síntomas y la enfermedad no es mortal.

    Tricocéfalo
    Es un gusano delgado que vive en el intestino grueso y mide de 3 a 5 centímetros; uno de sus extremos se clava en la mucosa de dicha estructura del aparato digestivo destruyéndola, lo que ocasiona dolor y numerosas evacuaciones de diarrea con sangre. El esfuerzo de tantas deposiciones provoca la salida del recto a través de la región anal.

    Este parásito se encuentra en suelo contaminado con materia fecal infestada con sus huevecillos, los cuales mediante el calor, humedad y sombra maduran y se convierten en embriones del parásito, proceso que dura tres semanas. Pueden ingerirse a través de agua, alimentos y contacto oral con objetos contraminados, bajar al estómago para posteriormente llegar al intestino grueso, donde se convierten en gusanos adultos.

    Debido a que se adhieren a las paredes del intestino grueso ocasionan malestar estomacal, diarrea con sangre acompañada de lombrices, pérdida de peso, anemia, palidez y debilidad.

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