Siguen pandilleros de la zona norte de la ciudad asotano a los habitantes de ese sector, sin que las diversas autoridades atiendan los llamados de auxilio para dar con los responsables de diversos delitos, por lo que sospechan un contubernio entre delincuentes, asaltantes y policías.
Vecinos de la Colonia Retornos, Mezquital, Jacarandas, Las Julias, se quejaron porque a últimas fechas, los robos a casa habitación, transeúntes y autopartes se hayan incrementado alarmantemente, sin que hasta este momento se haya resuelto alguna denuncia interpuesta ante el Ministerio Público a favor de los afectados.
Expusieron que tras haber sido víctimas de la delincuencia pandilleril con diversas modalidades de robo, que asolan esa zona de la ciudad, al recurrir ante las autoridades a interponer sus denuncias estas no han sido atendidas , vaya que ni siquiera han acudido a ratificar los hechos dejando al tiempo que los delitos prescriban.
Esta situación los hace dudar de que haya un contubernio entre autoridades policiacas y delincuentes, pues ya ni los números de emergencia se contestan y en caso de correr con suerte para hacer alguna denuncia los elementos policiacos tampoco llegan al sitio de conflicto.
Señalaron que la mayoría de los delitos los cometen integrantes de familias de pandilleros bien identificadas, que incluso ya tienen expedientes por diversas causas y reiterados delitos que van desde la extorsión hasta los robos y asesinatos en la penitenciaria, pero que lamentablemente tras un tiempo son puestos en libertad.
Casos concretos son los robos a las viviendas de la Colonia Retornos, donde los pandilleros bajo la protección de la noche se brincan a las fincas a hurtar amenazando a sus habitantes para que no procedan en su contra, pues de todas formas se dicen protegidos de la autoridad.
Lamentan los vecinos que esta sea una herencia muy pesada que las autoridades de los diferentes niveles del gobierno que están por salir dejen esta herencia, por lo que además solicitaron la presencia de las fuerzas federales, o del Ejército para poner orden a los pandilleros que se vienen apropiando de los espacios públicos con la cotidiana venta de drogas y armas de fuego.
